PROTESTAS EN LA VUELTA

Rubén Amón critica la "doble moral", tras las protestas en La Vuelta: "España disputa la Supercopa en Arabia Saudí"

ondacero.es

Madrid |

"El primer problema que tenemos es una crisis de representación porque hablan de los madrileños y de los españoles con una soltura que no está acreditada en la identificación de las posiciones de Sánchez, ni del delegado del Gobierno; que lo hablen a título particular, pero que no digan que los madrileños y los españoles están de una posición o de otra". Estas han sido las palabras de Rubén Amón con las que ha comenzado este lunes la Tertulia de Más de Uno, que, como no podía ser de otra manera, ha tenido como tema principal las protestas pro-Palestina que este domingo obligaron a cancelar la última etapa de la Vuelta a España en Madrid.

Amón destaca que este episodio recuerda una anécdota -"supongo que apócrifa"- entre Franco y el embajador de Reino Unido cuando se producían protestas obligatoriamente espontáneas delante de la embajada para reclamar el Peñón y el embajador decía: "Qué está sucediendo aquí". Entonces, Franco le respondía: "¿Qué quieres más Policía?", y el embajador, tajante, decía: "No, quiero más manifestantes". Este episodio, dice el periodista, "resume cuánto Sánchez alentó ayer que se malograra el final de la Vuelta y que fuera un ejercicio de irresponsabilidad".

Rubén Amón critica que es el "Estado quien tiene que garantizar el buen ejercicio de una competición deportiva". Así, desvela lo siguiente: "Me da la sensación de ser un ciudadano vulnerable porque el Estado no es capaz de cumplir con su garantía de establecer las condiciones elementales para que la Vuelta tuviera un desenlace feliz.

El uso partidista del deporte

Por su parte, lo que le "abochorna" al tertuliano de Más de uno es que se "utilice el deporte como un espacio de reivindicación éticamente prestigioso cuando España disputa la Supercopa en Arabia Saudí" y cuando todos los grandes equipos están "intoxicados por la propaganda y la publicidad y los recursos financieros de las peores teocracias y satrapías del mundo". Luego, dice Amón: "Si acusamos a Israel de genocidio, y creo que es legítimo hacerlo, podemos acusar a Arabia Saudí del genocidio en Yemen con los mismos términos y la misma contundencia; sin embargo, jugamos con esa doble moral que nos permite especular con la actualidad geopolítica, en función del interés político".