La trama que lideraron Santos Cerdán y Leire Díez para frenar investigaciones policiales o judiciales que afectasen al entorno del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, salpica a los mandos más elevados de la Guardia Civil, según se desprende del contenido de los informes de la UCO tras levantarse el secreto de sumario. Entre ellos se encuentra Manuel Llamas, el director adjunto operativo de la Guardia Civil.
"Ponerse de perfil"
Manuel Llamas Fernández es un guardia civil español, teniente general del cuerpo y, desde diciembre de 2023, director adjunto operativo (DAO) y máximo mando uniformado. Fue nombrado por el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, del que es hombre de confianza, y actualmente es el número 2 de la Guardia Civil por detrás de la directora, Mercedes González Fernández.
Según los documentos, el DAO de la Guardia Civil presionó a la UCO para que se "pusiera de perfil" en las investigaciones que tuvieran una "afectación política", especialmente, aquellas que afectasen a David Sánchez, el hermano del presidente del Gobierno. La información se desprende de las actas de declaraciones de testigos ante la Guardia Civil.
El exjefe de la UCO, Rafael Yuste, aseguró ante los agentes que le tomaron declaración el pasado 27 de mayo que se produjo una reunión en la que participó junto al jefe de la Policía Judicial, Alfonso López Malo, y al entonces DAO, Manuel Llamas, y que se llevó a cabo a consecuencia de una solicitud para recabar correos electrónicos relacionados con la investigación contra David Sánchez.
En esta reunión, el entonces director general de la Guardia Civil, Leonardo Marcos, expresó su preocupación por las investigaciones y subrayó que la solicitud de los correos efectuada por la UCO era "totalmente prospectiva y malintencionada", y que dejaba "por los suelos" la "credibilidad" tanto de la unidad como del cuerpo.
El atestado de la UCO también menciona una segunda reunión, el 16 de julio de 2024, en la que el DAO se trasladó a dependencias oficiales de la UCO para interesarse por la investigación del hermano de Sánchez. Ahí, Llamas les emplazó a que no se fuese "proactivo" en los procedimientos judiciales con afectación política, bajo la indicación de que se "pusieran de perfil" en las mismas, dejando la iniciativa a la autoridad judicial.
No es la primera vez que la figura de Manuel Llamas se encuentra en el centro de la polémica. En julio de 2025, fuentes del organismo de la Guardia Civil y del PP le señalaron por sus intromisiones en las investigaciones de la UCO que giran en torno al Ejecutivo, y por su cercanía con el actual ministro del Interior.
Altos mandos le han llegado a señalar como "más un comisario político que un general" y le han acusado de excederse en sus funciones para indagar en detalles secretos de investigaciones que afectan al presidente del Gobierno.
La tensión explotó con el 'caso Koldo', pasando por la investigación a Begoña Gómez, a David Sánchez y a Santos Cerdán. "Llamas se ha interesado insistentemente por acceder a los informes elaborados por la UCO bajo secreto judicial", explicaron entonces mandos que insistían en que la negativa a filtrar información había sido categórica: "Ninguno de sus antecesores se metió tanto en las investigaciones".