INCENDIOS

Ceniza, embarcaciones calcinadas y humo: así es la realidad que afronta el Pantano de San Juan tras los incendios

El fuego ha transformado uno de los destinos más visitados de la Comunidad de Madrid en un paisaje cubierto de restos de fuego, barcos fundidos y agua oscurecida. Aunque el avance de las llamas ha disminuido, la emergencia todavía no ha terminado por la subida de las temperaturas.

Rafa Sanz del Río

Madrid |

Restos de embarcaciones calcinadas en el localidad de San Martín de Valdeiglesias, junto al Pantano de San Juan | Rafa Sanz del Río

Quienes llegan estos días al Pantano de San Juan encuentran una imagen difícil de reconocer. Donde hace apenas una semana había terrazas llenas, embarcaderos repletos de actividad y cientos de personas disfrutando del verano, ahora predominan el silencio, el olor a humo y un paisaje marcado por la destrucción.

Las llamas han cambiado por completo la fisonomía de uno de los espacios naturales y turísticos más emblemáticos de Madrid, dejando una estampa que tardará mucho tiempo en desaparecer.

Un paisaje irreconocible tras varios días de incendio

La zona más afectada se concentra en el entorno del Pantano de San Juan y el río Cofio, donde el incendio ha dejado embarcaderos destruidos, chiringuitos reducidos a escombros, embarcaciones completamente calcinadas y una espesa capa de ceniza cubriendo las orillas.

Numerosos árboles y zonas de vegetación han quedado completamente arrasados por el fuego. El acceso continúa restringido en varios puntos, ya que los equipos de emergencia siguen trabajando para evitar posibles reactivaciones.

Un bombero de la UME apagando un fuego en la zona | Rafa Sanz del Río

El fuego pierde fuerza, pero el riesgo continúa

Las condiciones meteorológicas permitieron que el incendio redujera parte de su intensidad en los últimos días, facilitando el trabajo de los más de 400 efectivos desplegados entre bomberos, brigadas forestales, Guardia Civil, Protección Civil y la Unidad Militar de Emergencias.

Sin embargo, las autoridades insisten en que el incendio todavía no está extinguido. La previsión de una nueva ola de calor obliga a mantener un amplio dispositivo de vigilancia ante el riesgo de que aparezcan nuevos focos en un perímetro de enorme extensión.

El impacto va mucho más allá del paisaje

Además del daño medioambiental, el incendio ha golpeado de lleno a uno de los principales motores turísticos de la Sierra Oeste madrileña. Campings, negocios de ocio náutico, restaurantes y empresas vinculadas al turismo afrontan ahora un futuro incierto después de perder parte de sus instalaciones o ver paralizada su actividad en plena temporada estival.

A pesar de la magnitud de la devastación, la rápida actuación de los servicios de emergencia permitió proteger numerosas viviendas situadas en urbanizaciones próximas al pantano, evitando que el balance material fuera todavía más grave. Pese a esto hay vecinos que consideran que la actuación de los servicios de emergencia pudo ser más eficiente.

Una manguera de los operativos de emergencia afectada por las llamas | Rafa Sanz del Río

Un símbolo del verano madrileño que deberá empezar de nuevo

El Pantano de San Juan era, hasta hace apenas unos días, uno de los grandes refugios frente al calor para miles de madrileños. Hoy, la imagen de barcos convertidos en chatarra, ceniza acumulada sobre la arena y vegetación completamente carbonizada resume el enorme impacto que deja uno de los incendios más importantes registrados en la Comunidad de Madrid.

Aunque la evolución del incendio ha mejorado en las últimas horas, la prioridad sigue siendo consolidar el perímetro y evitar que las altas temperaturas previstas vuelvan a alimentar unas llamas que ya han cambiado para siempre el paisaje de este emblemático enclave natural.