Encarnación es enfermera en Ceuta y cuenta a Miguel Ondarreta en Más de uno cómo ha amanecido Ceuta después de la complicada jornada de este jueves, cuando se produjo una llegada masiva de migrantes: "Viniendo al trabajo, pensaba que iba a estar más controlado, pero hay cientos de personas caminando por las calles. Algunos descalzos, mojados, lo que me hace pensar que siguen entrando por la playa. Todo el camino de mi casa al centro de salud estaba lleno de migrantes deambulando, vas con cuidado porque se cruzan. Es una situación muy complicada. Y en la puerta del centro de salud están agolpados y ya he escuchado que se iba a llamar a la Policía Nacional".
"Ayer, al principio lo vivíamos con incredulidad y luego vimos que se iba llenando la ciudad de gente", relata Encarnación, que añade que ya se veía "la entrada de migrantes a nado" y que se hablaba del "efecto llamada de la sentencia del Supremo por la que se permite la devolución en caliente de las personas que entran en mar", aunque lo ocurrido este jueves "sobrepasó todos los límites": "No sé si se puede decir que es crisis migratoria, para muchos ceutíes esto es una invasión. Hemos visto que entraban a pie, corriendo, inundaban las calles, y conforme iba pasando el día, le decías a tus hijos que no saliesen a las calles".
La ceutí considera incluso que la situación es "peor" que en 2021: "El otro salto lo viví trabajando en urgencias del Hospital Unviersitario, trabajando de noche. Eso fue como una situación de guerra, estaba en shock. El Ejército salió relativamente pronto, entonces se frenó antes la entrada masiva de migrantes. Ayer estábamos durante todo el día preguntándonos dónde estaba el Ejército. Sabíamos que estaban preparados, pero luego escuchamos que, si no es una situación de emergencia... Me da igual cómo se llame esto, hay que poner al Ejército en la frontera y que no entre esa avalancha humana. ¿Cómo se va a atender con calidad y dignidad a todas esas personas? Imposible".