Madrid |
El PSOE de Madrid ha inaugurado su nueva sede ubicada en el distrito de San Blas. Al acto han acudido el secretario general de los socialistas madrileños, Óscar López, y la secretaria de Organización, Rebeca Torró, quien le ha reclamado a Alberto Núñez Feijóo, presidente del PP, que "deje de insultar, que deje de alimentar la violencia", así como que acabe con "ese lenguaje guerracivilista", que ha tenido en las últimas semanas su secretario general, Miguel Tellado.
Del mismo modo, ha reivindicado el papel de una "izquierda valiente, más viva que nunca" y que pretende plantar cara al Partido Popular de Isabel Díaz Ayuso y José Luis Martínez-Almeida. De hecho, Torró ha destacado que el propósito de los socialistas madrileños es que la Comunidad de Madrid "deje de ser el epicentro de la confrontación, el ruido y el insulto" y pase a ser el "paradigma de la política de la verdad".
Por otra parte, ha puesto en valor la inauguración de esta nueva sede después de que en los últimos dos años "más de 200 de nuestras sedes hayan sido vandalizadas" y sus compañeros hayan sufrido "agresiones gravísimas", entre las que destaca la que ha tenido lugar contra la sede socialista de Cantabria y por la que ha sido detenido un hijo de la alcaldesa popular de Bezana. El joven está acusado de haber utilizado artefactos explosivos de fabricación casera. Torró ha calificado este hecho como "impensable en democracia".
Por esta razón, Torró ha lamentado que el Partido Popular "no condena los ataques que recibimos", y ha asegurado que "los insultos desde un atril tienen siempre consecuencias". "Llamar hijo de puta al presidente del Gobierno, convertirlo en una broma insidiosa y repetirla hasta la saciedad, alimentando la crispación, es también ser partícipe de la violencia", ha denunciado.
Por su parte, el ministro de Transformación Digital y Función Pública y líder del PSOE-M, Óscar López, ha instado a sus votantes a "rechazar el odio" proveniente de la "derecha malhumorada y cabreada", que, desde su punto de vista, "envenena la sociedad". Además, ha aseverado que "luego nos lamentamos", en alusión al asesinato del activista trumpista Charlie Kirk.
También se ha referido a las sedes vandalizadas y compañeros agredidos, así como ha centrado sus palabras en el ataque a la sede cántabra.