Alberto González Amador, pareja de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, denunció ante el juez el enorme perjuicio personal y profesional que le ha causado la difusión pública de la denuncia de la Fiscalía contra él por fraude fiscal. En su declaración ante el magistrado Ángel Hurtado, que investiga al fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz, por una presunta revelación de secretos, González se quejó de haber sido "vilipendiado nacional e incluso internacionalmente".
Durante su intervención, expresó su malestar por ser señalado como “defraudador confeso”, calificando la situación como “un destrozo” que le ha dejado "machacado día a día". Aseguró haber perdido clientes y lamentó que su figura se haya convertido en un “ariete para ir contra mi pareja”. Incluso llegó a afirmar que ha habido “más noticias mías que de la guerra de Ucrania”.
Uno de los puntos clave de la declaración fue su rechazo a haber reconocido delito alguno. González Amador negó haber conocido o aprobado el envío de un correo, fechado el 2 de febrero, en el que su abogado comunicaba a la Fiscalía, "de común acuerdo", su disposición a admitir dos delitos fiscales a cambio de un acuerdo de conformidad.
Sin embargo, su abogado, Carlos Neira, aseguró al juez que sí contaba con su autorización desde el 30 de enero para negociar un pacto. Tras la publicación de la denuncia el 12 de marzo, Neira le escribió un mensaje a González afirmando que “la idea es que haya solo un condenado”, lo que apunta a que el acuerdo con la Fiscalía seguía en marcha.
Pese a sus palabras de enfado, "jamás tuve conocimiento de ese correo, pero es que es peor, jamás participé en ese correo", González afirmó ante el juez que aceptó las explicaciones de su abogado y que mantiene la confianza en él.
También admitió haber hablado con un periodista de El Mundo antes de que ese medio publicara que la Fiscalía le había ofrecido un acuerdo. No obstante, negó haber comentado nada relacionado con los correos, pues insistió en que no tuvo conocimiento de su existencia hasta el día siguiente.