El etarra Jesús María Zabarte, conocido como el 'carnicero de Mondragón', quien fue condenado a 615 años por 20 atentados y 17 asesinatos, ha fallecido a los 80 años, según informa el diario digital Naiz.
El etarra fue excarcelado en 2013 en cumplimiento de la sentencia que anuló la doctrina Parot y en noviembre de 2014 el juez Santiago Pedraz le imputó un delito de enaltecimiento por manifestar en una entrevista al diario El Mundo su falta de arrepentimiento por sus crímenes, asegurando: "Yo no he asesinado a nadie, yo he ejecutado". "Asesinar es cuando buscas lucro personal", se autojustificaba Zabarte en esta entrevista. Tal como afirma El Mundo, Zabarte representaba a toda una generación de miembros de la banda que, siendo unos adolescentes, se sumaron a ETA entre los 60 y 70.
Zabarte, que nació en Mondragón y era natural de Arrasate (Gipuzkoa), permaneció en prisión 29 años tras ser condenado a 615 años por un amplio historial de asesinatos, entre ellos el del pequeño José María Piris, de 13 años, que se convirtió en el primero de los 22 niños que mató ETA.
El 'carnicero de Mondragón' fue detenido durante la dictadura de Franco y se benefició de la amnistía de 1976. Pero, ya de nuevo en libertad, decidió continuar colaborando con ETA y, en 1979, al recobrar la libertad, huyó a Francia.
Fue a partir de 1980 cuando Zabarte participó en una quincena de atentados y, tal como informa El Mundo, se convirtió en un frío pistolero especialista en tirotear a sus víctimas tanto en enfrentamientos callejeros como con la condición de verdugo. Jesús María Zabarte cometió su último atentado en octubre de 1983 cuando tiroteó a un guardia civil. Fue detenido cuando dormía junto a otros dos etarras en un piso de colaboradores de ETA; mientras el ahora fallecido se entregó, el resto de sus compañeros intentaron repeler el asalto de las Fuerzas de Seguridad y resultaron muertos.
El 20 de noviembre de 2013 Zabarte abandonó la cárcel de Jaén donde cumplió los últimos días de una condena de 29 años de prisión.