Margarita Robles afronta su comparecencia en el Congreso bajo la presión de las preguntas sobre qué sabía el CNI de la crisis de Ceuta
La ministra de Defensa acudirá este mediodía a la Comisión de Defensa para explicar la gestión de la crisis y deberá responder a las dudas sobre la información que manejaban los servicios de inteligencia antes de la entrada masiva.
Madrid |
La comparecencia de Margarita Robles en el Congreso llega después de varias semanas de preguntas todavía sin una respuesta pública concluyente. A las 12.30 horas, la ministra de Defensa tendrá que dar explicaciones ante la Comisión de Defensa sobre la gestión de la crisis de Ceuta y, especialmente, sobre el papel de los servicios de inteligencia en los días previos a la entrada masiva.
Hasta ahora, Robles ha respondido a las preguntas sobre el CNI con mensajes escuetos y evitando entrar en detalles sobre qué información recibió el Gobierno. En el Congreso, sin embargo, tendrá que enfrentarse a una comparecencia parlamentaria en la que los grupos podrán pedir explicaciones y reclamar precisión sobre lo ocurrido.
La periodista de Onda Cero Eva Llamazares ha expuesto las cuestiones que rodean a la esperada comparecencia de la ministra.
La pregunta que sigue sin respuesta: ¿Qué sabía el CNI?
Uno de los principales interrogantes que sobrevuelan la comparecencia es qué información manejaban el CNI y el resto de los servicios de inteligencia antes de los acontecimientos del 30 y 31 de julio y qué trasladaron al Gobierno.
Robles ya respondió en anteriores intervenciones que los servicios de inteligencia "hacen su trabajo" y que el Ejecutivo no iba a entrar en ese debate. Una respuesta que no ha despejado las dudas sobre el alcance de la información disponible antes de la entrada masiva.
La ministra tendrá ahora que explicar ante los diputados, dentro de los límites que impone la información clasificada, cómo funcionó el sistema de alerta y coordinación del Estado.
Una crisis que ha generado versiones diferentes dentro del Gobierno
Otro de los asuntos que previsiblemente marcará la comparecencia es si las distintas áreas del Ejecutivo recibieron información suficiente sobre la magnitud que podía alcanzar la llegada de personas a Ceuta.
La previa de esta comparecencia apunta a una cuestión especialmente sensible: mientras desde algunas áreas del Gobierno se ha defendido que no se recibió un aviso sobre la dimensión que finalmente alcanzaron los acontecimientos, Robles fue una de las integrantes del Ejecutivo que calificó inicialmente lo sucedido como una vulneración de la integridad territorial.
Ese matiz puede adquirir especial relevancia durante su intervención, en un momento en el que el Gobierno ha situado buena parte de la responsabilidad en las mafias que organizan los desplazamientos y en la difusión de mensajes que, según su tesis, pudieron contribuir al denominado "efecto llamada".
Robles, entre la responsabilidad de Marruecos y la posición oficial del Ejecutivo
La ministra también se ha desmarcado en ocasiones de algunos de los mensajes más elogiosos hacia la colaboración de Marruecos. En sus declaraciones previas llegó a referirse, sin identificar directamente al país vecino, a la responsabilidad de quienes "toleraron y consintieron" lo ocurrido.
Será uno de los puntos que habrá que seguir con atención durante su comparecencia: si mantiene esa posición o se ajusta a la línea que el Ejecutivo ha defendido en las últimas semanas, centrada en las mafias y en los factores que pudieron favorecer la llegada masiva, sin atribuir públicamente una responsabilidad directa a terceros países.
Una comparecencia clave para reconstruir qué ocurrió antes del 30 de julio
La intervención de Robles será, por tanto, una de las más esperadas de la ronda de comparecencias de ministros sobre la crisis de Ceuta. El interés no estará únicamente en conocer la valoración política de lo sucedido, sino en reconstruir qué información existía antes de la entrada masiva, quién la recibió y qué decisiones se adoptaron a partir de ella.
La ministra llega al Congreso con una cuestión especialmente delicada sobre la mesa: qué sabía el Estado antes de que se produjera la crisis y si esa información fue suficiente para anticipar la dimensión que finalmente alcanzaron los acontecimientos.