Madrid |
Durante meses, dirigentes socialistas y la propia Leire Díez negaron cualquier vínculo orgánico entre la denominada "fontanera" y el PSOE. Sin embargo, el auto del juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz desmonta esa versión al documentar al menos 22 reuniones celebradas en la sede de Ferraz entre Díez y responsables del partido, la mayoría de ellas con el entonces secretario de Organización, Santos Cerdán.
La defensa pública del PSOE fue reiterada desde que comenzaron a trascender las maniobras atribuidas a Díez. El ministro Óscar Puente llegó a minimizar esa relación asegurando que "a lo mejor es más de lo que alguno cuenta o lo que ella misma cuenta que la realidad". En la misma línea, el portavoz parlamentario socialista, Patxi López, ridiculizó las acusaciones: "Puede decir lo que le dé la gana, que va en nombre del PSOE o que es embajadora del Vaticano. Pero verdad solo hay una".
También Santos Cerdán negó cualquier conexión orgánica con la militante socialista. "Leire es una militante y nada tiene que ver con Ferraz ni con la organización", afirmó públicamente. La propia Díez insistió igualmente en desvincular sus actividades del partido: "Mi trabajo es mi trabajo y en ningún caso lo he llevado a cabo en nombre de nadie ni en representación de nadie".
Sin embargo, el auto judicial conocido este martes refleja una realidad muy distinta. Según el magistrado, los investigadores han acreditado al menos 22 encuentros en la sede socialista de la calle Ferraz y otras 17 reuniones adicionales entre Cerdán y Díez fuera de la sede o en ubicaciones desconocidas.
El juez sitúa el inicio de esa relación operativa el 26 de abril de 2024, en pleno periodo de reflexión anunciado por Pedro Sánchez tras la apertura de diligencias judiciales contra su esposa, Begoña Gómez. Pedraz considera esa reunión un "punto de inflexión" en la actividad investigada.
En aquella primera cita participaron, además de Leire Díez y Santos Cerdán, el empresario Javier Pérez Dolset, el exjefe de gabinete de Sánchez en Ferraz Juan Manuel Serrano e Ion Antolín, entonces responsable de comunicación del PSOE.
La víspera de ese encuentro, Díez escribió a Vicente Fernández, expresidente de la SEPI: "Me voy de urgencia a Madrid (...) Me ha mandado Santos ir. Tenemos información que ayudaría al presidente".
El magistrado sostiene que Cerdán "habría puesto a disposición de la estructura criminal la propia estructura del partido", facilitando medios materiales, personal administrativo, dependencias y cobertura logística para el desarrollo de las actividades investigadas.
El auto recoge además que Ferraz habría asumido gastos relacionados con la trama, incluyendo viajes, alquileres de vehículos y apoyo administrativo. De hecho, tras aquella primera reunión, una trabajadora del PSOE remitió a Díez la reserva de un billete de avión de regreso a su residencia habitual.
Según la investigación, al menos en cuatro ocasiones se gestionaron y abonaron desplazamientos vinculados a las actividades investigadas. También consta el pago de un viaje a Zaragoza para Javier Pérez Dolset con motivo de una reunión en la que participó junto a Díez.
La última reunión documentada en la sede socialista tuvo lugar el 11 de abril de 2025, mientras que el último encuentro fuera de Ferraz entre los implicados se sitúa el 21 de mayo de este año.
El juez investiga una presunta trama destinada a obstaculizar "de forma sistemática y continuada" procedimientos judiciales y actuaciones policiales que pudieran afectar a los intereses del PSOE o del Gobierno. Para ese fin de desbaratar investigaciones judiciales, Cerdán habría acordado con Leire Díez "remunerarla con 4.000 euros mensuales con cargo a los fondos del partido".