Ketty Garat: "En la Policía mucha gente conocía este caso y Marlaska no podía no conocerlo"
La periodista analiza en Por fin las últimas informaciones que apuntan al director adjunto operativo de la Policía Nacional, que dimitió este martes tras hacerse pública una denuncia por presunta agresión sexual
Madrid |
"Podemos darle la espalda a la realidad, pero la realidad es la que es y en la Policía había mucha gente que conocía este caso", afirma la periodista Ketty Garat en declaraciones en Por fin. "No me creo que el ministro del Interior no conociera un caso que conocían muchos comisarios de Policía. No me lo creo", sentencia.
Estas declaraciones llegan poco después de que se hiciera pública la dimisión del director adjunto operativo (DAO) de la Policía Nacional tras ser denunciado por presunta agresión sexual. "Marlaska no podía no conocer algo que estaba en la cúpula de la Policía", insiste Garat.
Según apunta, el hecho de que la denuncia se haga pública nueve meses después de haber sido presentada no es un dato que se deba pasar por alto. "Que se conozca nueve meses después de que se presente la denuncia de un caso que conoce mucha gente, no me parece anecdótico", señala.
Cruce de opiniones
Para Pilar Velasco, sin embargo, habría que tener más información antes de fijar ciertas conclusiones: "Exijo al Ministerio del Interior que abra una investigación a todo el entorno del DAO, pero no me puedo atrever a afirmar que muchos lo conocían porque, como periodista, tengo la obligación de decir quiénes y cuántos".
En cambio, Garat insiste en que esa información es real. "Yo sé que esto es así, que había gente que conocía. Ni siquiera hablo de comisarios, sino de grados inferiores", insiste. "No acuso a Marlaska, pero no me creo que no lo supiera".
Lo que se sabe
El DAO, identificado como José Ángel González, presentó este martes su dimisión tras hacerse pública la mencionada denuncia. El escrito, firmado por el abogado de la denunciante, atribuye al alto mando policial la presunta comisión de delitos de agresión sexual, coacciones, lesiones psíquicas y malversación de caudales públicos, con el agravante de abuso de superioridad. Según consta, la querellante tuvo en el pasado una relación de afectividad con el denunciado.