Guardiola exige a Sánchez financiación justa, rebaja fiscal a Almaraz e infraestructuras
El PSOE ha reaccionado a su discurso asegurando que "ha pasado por el aro de Vox".
Madrid |
La candidata del PP a la Presidencia de la Junta de Extremadura, María Guardiola, ha reclamado al Gobierno central una financiación autonómica justa, mejoras en infraestructuras clave y una rebaja fiscal para la central nuclear de Almaraz, durante su intervención en la primera sesión del pleno para su investidura.
Guardiola ha advertido de que, sin estas medidas, Extremadura "está pagando un peaje injusto" que su Ejecutivo no está dispuesto a aceptar. Entre sus demandas, ha insistido en la necesidad de "un tren digno, autovías que conecten con otras regiones y más potencia eléctrica" para impulsar el desarrollo económico de la comunidad.
En materia de financiación, ha defendido que no se trata de "un favor ni de caridad, sino de un derecho", al tiempo que ha subrayado que mantener servicios públicos como la sanidad, la educación o la atención a la dependencia resulta más costoso en territorios con menor densidad de población. En este sentido, ha criticado que el Gobierno de Pedro Sánchez "reparte 21.000 millones entre quienes más presionan", mientras que, a su juicio, los extremeños no reciben recursos adicionales.
La candidata popular también ha puesto el foco en la central nuclear de Almaraz, cuya continuidad ha defendido por su impacto en el empleo, la soberanía energética y el tejido industrial. Para garantizar su viabilidad, ha anunciado una rebaja de la fiscalidad autonómica que grava esta instalación.
Durante su discurso, Guardiola ha desgranado además algunas de las medidas recogidas en el acuerdo de gobernabilidad con Vox. Entre ellas, ha destacado la protección del sector primario frente a "las imposiciones" del Pacto Verde europeo y el rechazo al acuerdo con Mercosur si no asegura condiciones de igualdad para los productores extremeños.
Asimismo, ha planteado revisar y flexibilizar la normativa ambiental y la que afecta a actividades como la caza, la pesca o la agricultura, con el objetivo de compatibilizar la conservación del entorno con la actividad económica y combatir retos como la despoblación o el riesgo de incendios. En este contexto, ha anunciado la revisión de figuras como las Zonas de Especial Protección de Aves y los Lugares de Interés Comunitario bajo criterios técnicos y científicos.
En el ámbito fiscal, Guardiola ha reafirmado su compromiso de bajar impuestos, con medidas como la reducción del IRPF, del impuesto de Sucesiones y Donaciones y la introducción de deducciones por nacimiento y adopción. En sanidad, ha avanzado un plan dotado con 500 millones de euros adicionales y la contratación de 1.500 profesionales.
El acuerdo con Vox también contempla la liberalización de suelo para facilitar la construcción de vivienda, con el objetivo de impulsar 3.500 viviendas protegidas, así como incentivos fiscales autonómicos.
En materia de inmigración, ha anunciado la creación de una Unidad de Verificación del Padrón, mientras que en seguridad ha defendido que quienes ocupan viviendas ilegalmente "no pueden estar por delante de quienes cumplen la ley". También ha avanzado un plan autonómico de prevención y atención integral frente a la violencia de género.
El PSOE carga contra el acuerdo con Vox
Tras el discurso, el PSOE ha criticado con dureza la intervención de Guardiola. El diputado socialista José María Vergeles ha asegurado que la candidata popular "ha pasado por el aro de Vox" en un discurso que ha calificado de "faltón, incómodo y lleno de cinismo político".
Vergeles ha acusado a Guardiola de "claudicar" para alcanzar la Presidencia y ha puesto en duda la viabilidad legal de algunas de las medidas anunciadas. A su juicio, la dirigente popular "ha vendido su alma a cambio de un sillón", lo que, ha advertido, tendrá consecuencias para la sociedad extremeña.
El dirigente socialista también ha reprochado la ausencia de referencias a la "prioridad nacional", uno de los puntos del acuerdo con Vox, y ha considerado que el pacto supone "una traición a los derechos y a la línea de flotación de la democracia".
"Extremadura es mucho mejor que este Gobierno de vergüenza", ha concluido Vergeles.