Madrid |
El expresidente del Gobierno, Felipe González, ha reaparecido esta semana para decir que, en las próximas elecciones generales, votará en blanco en lugar de a "este PSOE", si se vuelve a presentar el actual jefe del Ejecutivo, Pedro Sánchez. También para decir que es peor pactar con Bildu que hacerlo con Vox: "¿Que es un pecado mortal absolutamente inasumible pactar con Vox? Yo no pactaría, pero a mucha más distancia estaría que yo pactara con Bildu".
La militancia del PSOE está muy sorprendida con que Felipe González vaya a votar en blanco, pero Clara Jiménez Cruz explica en Julia en la onda que esto no es nuevo y tira de la Maldita Hemeroteca del expresidente para demostrar que lo de votar en blanco ya lo dijo en una entrevista con Carlos Alsina: "¿Si hubiera elecciones generales, el PSOE no puede contar con su voto. Ni el PSOE ni ningún partido que haya apoyado la ley de amnistía?", preguntaba el presentador de Más de uno.
Al visitar la hemeroteca del expresidente, parece que tiene "muchas vidas", "casi, casi como si hubiera sido varias personas diferentes. Él, que no quería entrar en temas políticos siendo expresidente, no estaba para hacer leer ni sombre ni tutelaje", según esta frase de 2011, cuando el secretario general era Alfredo Pérez Rubalcaba.
"No haré sombra, no haré tutelaje"
Pero en el Felipe González de antes era una constante. ¿Cuál era su papel? En su día le preguntaron si un expresidente debía avisar a un presidente de que se estaba equivocando y respondía que tenía que hacerlo, pero discretamente.
"Sí, no debe, y si lo dice y tiene la oportunidad de decirlo -cosa que no es frecuente- debe decirlo discretamente. Lo debe decir más en privado, que reprocharle en público un error", aseguró.
Felipe González sabía que cada vez que un expresidente dice algo se forma un lío tremendo: "Un expresidente estorba mucho. No hay más que ver cada vez que hace una declaración alguno que otro, se arma un lío tremendo".
"Todo el mundo desea que alguien por error le dé y lo rompa"
Según Julia, "había que saber administrar bien la condición del expresidente", mientras Clara menciona "la famosa teoría de los jarrones chinos" que le explicó a la presentadora en Las Cerezas:
"Se supone que vale mucho [un expresidente], pero nadie se atreve a romperlo ni a echarlo a la basura, pero todo el mundo desea que alguien por error le dé con el codo y lo rompa", dijo en 2004 cuando se reunieron Felipe González y Jordi Pujol.