PARTIDO SOCIALISTA

Felipe González confirma que votará en blanco si Sánchez es candidato del PSOE en las elecciones: qué implica el voto en blanco

El expresidente del Gobierno ha marcado distancia con Pedro Sánchez y asegura que, aunque no votará a ningún otro partido, tampoco lo hará con el PSOE mientras siga con el mismo liderazgo.

Felipe González echa en falta "autocrítica" en el PSOE tras la derrota en Aragón y se muestra partidario de un adelanto electoral

Javier Matiacci

Madrid |

Felipe González ha evidenciado, una vez más, su ruptura total con el actual liderazgo del PSOE. Esta vez ha ido un paso más allá al certificar algo que previamente solo había insinuado.

Ha confirmado que votará en blanco si Pedro Sánchez vuelve a ser el candidato del PSOE en unas futuras elecciones. González ha hecho estas declaraciones durante un acto celebrado en el Ateneo de Madrid, donde ha cargado contra la falta de "autocrítica" del PSOE tras la derrota electoral en Aragón y se ha mostrado partidario de un adelanto electoral. A su juicio, no es una excusa atribuir el fracaso a la decisión del PP de adelantar las elecciones autonómicas.

"Yo votaré en blanco, pero no votaré a ningún partido que no me represente. Lo repito, votaré en blanco", ha afirmado el expresidente socialista. González ha explicado que no se plantea abandonar el PSOE, pero sí dejar claro su rechazo al rumbo actual del partido: "No votar a los que no me representan y hoy no me representan en mi propio partido, no los votaré porque me parece contrario a mis convicciones".

También ha respondido a los que le solicitan que deje su carnet de afiliado al PSOE: "Si alguien tiene que dejar el PSOE, que lo deje el que lo destroce; a lo mejor repara el destrozo", ha reflexionado y deja otra sentencia sobre las medidas de Sánchez en la vigente legislatura: "Cada uno puede defender sus ideas, lo que no puede romper las reglas de juego de la Constitución"

¿Qué implica el voto en blanco?

El voto en blanco se produce cuando el sobre introducido en la urna no contiene ninguna papeleta o, en el caso del Senado, cuando la papeleta no señala a ningún candidato. A diferencia del voto nulo, el voto en blanco se considera un voto válido según la Ley Electoral.

Esto tiene consecuencias directas en el reparto de escaños. Los votos en blanco se suman al total de votos válidos, lo que eleva el número de sufragios necesarios para que una candidatura alcance el mínimo exigido para entrar en el reparto de escaños, que suele situarse en el 3% en cada circunscripción, aunque puede variar en función del tipo de elecciones y de la comunidad autónoma.

Es en ese momento cuando entra en juego la Ley d'Hondt, el sistema de reparto proporcional utilizado en España. Al aumentar el total de votos válidos, una candidatura necesita más apoyos para obtener representación. Por ejemplo, en una circunscripción con 1.000 votos a candidaturas, 200 votos en blanco y 50 votos nulos, el 3% necesario para lograr escaño se situaría en 36 votos. Si no se contabilizaran los votos en blanco, bastarían 30.

En la práctica, el voto en blanco tiende a perjudicar a los partidos más pequeños, especialmente en circunscripciones de pocos escaños, donde el propio sistema ya les resulta desfavorable.

Más allá de sus efectos técnicos, el voto en blanco tiene un significado claro: quien lo emite expresa que acepta el sistema electoral, pero no se siente representado por ninguna de las opciones que se presentan. Una posición que Felipe González ya había adelantado en una entrevista con Carlos Alsina en junio de 2025 y que ahora confirma de forma explícita si Pedro Sánchez repite como candidato del PSOE.