Madrid |
Pedro Sánchez empezaba su comparecencia en la sesión extraordinaria del Congreso mostrando su decepción con él mismo y con "aquellos en los que no debí confiar" aseguraba. Carmen Morodo, subdirectora de La Razón, catalogaba esta intervención de "victimista" en la tertulia de Más de Uno.
Morodo empezaba admitiendo que le sorprendía "la exageración en el tono victimista" de Sánchez cuando aludía a la "deshumanización de la campaña". Le parecía que el presidente del Gobierno tuviese "el síndrome de Peter Pan" y que "no se acuerda de su responsabilidad política".
Por su parte, el periodista Antonio Casado ha insistido en que "es imposible creer a Sánchez" y es que "la imputación de Pardo de Vera demuestra que no son unos pocos" los casos de corrupción que hay en el PSOE.
La periodista Marta García Aller ha apuntado que "cuanto más insiste en la limpieza del PSOE, más delito tiene que él fue justo a elegir a los dos que sí". Aunque en estos casos de corrupción no suele ser común que solo haya un responsable, así lo explica Casado: "Son delitos que no se pueden cometer en soledad".
Sobre la intervención de Sánchez en la que aseguraba que aspira "a recuperar la confianza de los grupos" que apoyaron su investidura, el periodista Antonio Caño avisa al presidente de que "no hay otra forma de admitir la responsabilidad que dimitir" y añade que "para recuperar la confianza de sus socios tendrá que hacer una moción de confianza".
"Los dos son fundamentales en el diseño del proyecto de Sánchez" asegura Casado, "le prepararon las primarias y le prepararon la investidura". Dos hombres de confianza de Pedro Sánchez a los que ahora se les señala como corruptos y que el propio presidente reconoce que fue un error confiar en ellos, pero como remarca Caño, "el proyecto de Sánchez lo representan mejor que nadie Santos Cerdán y Ábalos".