El error más común que convierte a los padres en "cajeros automáticos" de sus hijos
Patricia Suárez, presidenta de la Asociación de Usuarios Financieros, analiza en Por fin el auge de las cuentas financieras para menores de edad y advierte de ciertos factores a tener en cuenta.
Madrid |
A veces ocurre sin querer, pero mcuhos padres cometen el error de convertir su cartera en un cajero automático. "Dar dinero, ropa y juguetes sin límite o sin propósito les hace pequeños tiranos", advierte Patricia Suárez, presidenta de la Asociación de Usuarios Financieros, en Por fin.
La clave, según apunta, es que los niños comprendan lo antes posible que el dinero tiene un valor y que todo lo que consumen conlleva un esfuerzo detrás. "La idea sería que no nos conviertan en un cajero automático humano. Eso hay que evitarlo por todos los medios. Hay que intentar que gestionen su dinero y hacerles conscientes de lo que cuesta el dinero", explica.
En este punto conviene resaltar la importancia de la educación financiera, que en muchos hogares deja que desear porque el dinero sigue siendo un tema tabú. "Hay que contar a los hijos lo que cuesta ganar dinero, porque si no, ellos piensan que la nevera se llena por arte de magia", sostiene Suárez.
Cuentas bancarias para menores de edad
Para evitarlo, la especialista recomienda introducir la educación financiera desde edades tempranas. A partir de los cinco o seis años, cuando los niños empiezan a recibir pequeñas cantidades en cumpleaños o celebraciones, puede ser útil abrir una cuenta de ahorro. Aunque eso sí, no se trata solo de guardar el dinero de los hijos, sino de explicarles qué significa ahorrar y cómo se gestionan los ingresos.
Este tipo de cuentas para menores de edad suelen tener pocas comisiones y requieren la participación de los padres o representantes legales para poder abrirlas. Así, Súarez advierte que "es necesario que los padres estén presentes en el momento de la apertura de cuenta".
Llegados a este punto hay que tener un asepcto en cuenta y es que "cuando llegan a la mayoría de edad, a veces sacan a los padres y otras no", añade. Es decir, "A los 18 años existe la posibilidad de que como padres nos saquen de la cuenta".
Aun así, Súarez recuerda que lo importante es el proceso educativo: "Si tú abres una cuenta y metes dinero sin explicar nada, no sirve". El objetivo es que el niño entienda que ese dinero crece o disminuye en función de sus decisiones.