'Sumar', la plataforma liderada por la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, ha presentado las bases del que será su proyecto político. Son 35 documentos elaborados por varios grupos de trabajo que no corresponden al programa electoral de la formación, pero sí podrían ser el esbozo en el que se cimenten las futuras propuestas de la candidata.
Los documentos publicados recogen temas de sanidad, educación, fiscalidad o calidad democrática. Entre otras cosas, se plantea reducir el poder de los partidos en instituciones como el CIS o Correos, pero la que es sin duda una de sus medidas estrella es la 'herencia universal'.
Es una de las medidas más llamativas de las bases de 'Sumar'. Se trata de una especie de cheque (al estilo del bono cultural) que se entregaría a todos los jóvenes en el momento en que cumpliesen 18 años para que lo invirtiesen en vivienda, educación o lo que fuese.
Tal y como explica el diario El Mundo, algunos de los profesionales y activistas que han participado en la elaboración de los documentos proponen que el dinero se reciba a los 18 años, mientras que otros proponen que se entregue a los 25.
La cantidad de la que hablamos serían 20.000 euros, según los cálculos realizados por 'Sumar', y se entregarían a todo aquel joven que cumpla 18 años.
La medida supone un importante desembolso de una gran cantidad de dinero, por lo que cabe preguntarse cómo se sufragaría. En el documento económico también lo explican.
Se haría a través de impuestos a los más ricos: un impuesto sobre patrimonio y sucesiones por debajo del 10% "y que dejase exenta la vivienda habitual y la riqueza hasta un millón de euros".
El documento económico propone "desagregar el actual tramo entre 60.000 y 299.999 euros en varios tramos con el objetivo de aplicar tipos diferentes y crecientes". Los tipos marginales en los tramos más altos se elevarían para impulsar "la progresividad e incrementar la recaudación".
Se fija en un 15% "sobre el beneficio contable independientemente del resultado de la declaración", de manera que todas las grandes empresas que tienen deducciones y regímenes fiscales en los que no ingresan nada o muy poco, tendrán que "tener al menos una contribución mínima".
Según el documento, se plantean dos posibles opciones para recaudar más: