LA COLUMNA DE JULIA

Julia Otero reflexiona sobre los 7 minutos de ovación al Papa: "El miércoles comprendimos que fue un ejercicio de cinismo e hipocresía"

La presentadora de Julia en la onda explica que lo que el lunes se vio como un ejercicio lleno de esperanza, pasó a convertirse en uno de "cinismo e hipocresía" el miércoles durante la Sesión de Control al Gobierno.

Así terminó el viaje del Papa a España: León XIV vuelve a Roma en el Falcon

Marta Pérez Miguel

Madrid |

Vídeo: Onda Cero

El Papa León XIV pronunció el pasado lunes un histórico discurso en el Congreso de los Diputados ante los representantes de las Cámaras Alta y Baja. Un discurso que finalizó con una larga ovación que se extendió durante 7 minutos y que tuvo referencias al aborto, la eutanasia, la crisis migratoria o la polarización presente en la sociedad.

El Pontífice hizo un llamamiento al "bien común" como un "horizonte compartido" que, de encontrarse en riesgo, podía suponer que la acción pública se fragmentase en "intereses parciales, incapaces de custodiar aquello que pertenece a todos". Asimismo, llamó a los diputados a que alzasen la mirada "no para alejarse de la realidad, sino para recordar que toda decisión de las autoridades públicas toca a personas de carne y hueso, especialmente a quienes tienen menos fuerza para hacerse oír".

Las palabras de Su Santidad fueron recibidas por aplausos por parte de diputados y senadores. Según explica Julia Otero en Julia en la onda, un "ejercicio" que "nos llenó de esperanza el martes, pero que el miércoles, en la Sesión de Control al Gobierno, ya comprendimos que fue solo un ejercicio sobresaliente de cinismo e hipocresía".

Porque, opina la presentadora, "muchas de sus señorías no solo no desarmaron el lenguaje, como pidió el Papa, sino que estaban afilando el cuchillo para el día siguiente".

La columna de Julia Otero

"Primero el amor, después la técnica".

La frase de Antonio Gaudí dibujada con más de mil drones sobre el cielo de Barcelona, delante de la Torre de Jesús de la Sagrada Familia, esa frase sencilla, que ni siquiera tiene verbo, resume la visita pontificia de León XIV a España.

"Primero el amor, después la técnica" puede convertirse en "primero la humanidad, después la inteligencia artificial". O, al hilo del discurso del Papa ante los diputados y senadores, "primero el respeto, después las discrepancias". Incluso, como dijo en Canarias, "primero la dignidad, después el pasaporte".

Resuenan aún los 7 minutos de ovación al Papa Prevost, un ejercicio que nos llenó de esperanza el martes, pero que el miércoles, en la Sesión de Control al Gobierno, ya comprendimos que fue solo un ejercicio sobresaliente de cinismo e hipocresía.

Muchos de sus señorías no solo no "desarmaron el lenguaje", como pidió el Papa, sino que estaban afilando el cuchillo para el día siguiente.

Pero, ¿saben qué? Nosotros a lo nuestro: primero el amor, y luego el programa de radio. Buenos días a la buena gente.

Foto: Onda Cero