Qué pasa con el Templo de Debod: la joya egipcia que Madrid quiere proteger pero no encerrar
El Ayuntamiento ha descartado cubrirlo para "no alterar el paisaje urbano", aunque sigue buscando la forma de protegerlo frente al clima y el paso del tiempo.
Madrid |
El Templo de Debod vive un momento decisivo. Más de cincuenta años después de su inauguración en la capital, quizás es momento de pensar en cómo protegerlo mejor sin alterar su esencia ni su ubicación privilegiada en el Parque del Oeste. Porque de los cuatro templos que Egipto regaló, el nuestro es el único que está a la intemperie.
El templo, construido en el siglo II a.C. en la región de Nubia y donado por Egipto a España en 1968 como muestra de gratitud por la ayuda prestada en el salvamento de los templos de Abu Simbel, llegó a Madrid en 1970 y se abrió al público en 1972. Desde entonces, ha soportado medio siglo de sol, lluvia, frío y contaminación, un clima muy distinto al del desierto nubio que lo vio nacer.
El debate de siempre
Durante años, se ha discutido si el monumento debería cubrirse o incluso trasladarse para evitar su deterioro. En 2020, el prestigioso egiptólogo Zahi Hawass advirtió de que el templo estaba "sufriendo mucho" y llegó a plantear que Egipto podría reclamarlo si España no garantizaba su conservación.
Tras esas advertencias, el Ayuntamiento de Madrid encargó estudios técnicos y científicos en 2021 y 2022. Las conclusiones fueron tranquilizadoras: el templo "se encuentra en buen estado de conservación" y no requiere una cubierta inmediata, aunque se reconocen los efectos del clima madrileño sobre las piedras de arenisca, muchas de ellas procedentes de Villamayor (Salamanca), utilizadas en la reconstrucción.
"Cubrirlo alteraría el paisaje urbano"
Por ahora, el Ayuntamiento ha decidido no cubrir el templo, argumentando que su estado es adecuado y que una estructura de protección alteraría de forma notable el paisaje urbano del Parque del Oeste.
Mientras tanto, se piensa también en empezar la recuperación de la lámina de agua que rodea el monumento, vacía desde hace años por filtraciones. El Ayuntamiento, junto al Foro de Empresas por Madrid, ha aprobado cofinanciar los estudios y obras necesarias para devolver al templo su entorno original y mejorar su imagen y microclima. Se están realizando sondeos y análisis técnicos para reparar el sistema hidráulico, con un presupuesto inicial cercano a los 56.000 euros.
El Templo de Debod, pese a todas las controversias, sigue abierto al público y continúa siendo uno de los lugares más fotografiados y visitados de Madrid.