'MONTECARLO 67'

La noche en la que Chicho Ibáñez Serrador arrebató el premio a Spielberg, le consoló y salvó la Historia del Cine

El cortometraje ‘Montecarlo 67’, dirigido por Rubén Guindo e interpretado por Carlos Santos, Veki Velilla y Marco Steel, y que apunta a convertirse en uno de los grandes cortos del año, rescata una de las historias (o tal vez leyenda) más fascinantes de la televisión española.

Fran Pomares

Madrid |

Carlos Santos (Chicho Ibáñez Serrador) y Marco Steel (Steven Spielberg), en 'Montecarlo 67' | Montecarlo 67

Las mejores historias no siempre pueden demostrarse. Algunas, simplemente, sobreviven.

¿Qué ocurriría si borrásemos de un plumazo de la Historia del Cine filmes como ‘Tiburón’, ‘Encuentros en la tercera fase’, ‘E.T’, la saga completa de ‘Indiana Jones’, ‘La lista de Schindler’ o ‘Atrápame si puedes’?

Pues esto pudo haber pasado perfectamente; sin embargo, un arrebato de inteligencia y un destello de compasión por parte del genial Chicho Ibáñez Serrador hicieron posible que esto no llegase a suceder.

Durante décadas, Chicho Ibáñez Serrador contó una anécdota que parecía demasiado buena para ser cierta, pero que nadie se ha atrevido a desmentir hasta la fecha: una noche de 1967, en el Festival Internacional de Televisión de Montecarlo, el creador de ‘Un, dos, tres… responda otra vez’, ganó un premio por ‘El asfalto’, uno de los capítulos de la serie de TVE ‘Historias para no dormir’.

A quién Chicho torció el brazo aquella noche era un jovencísimo cineasta de poco más de 20 años: Steven Spielberg.

Nadie sabe cuánto hay de memoria y cuánto de leyenda en ese relato, pero… ‘si non e vero e ben trovato’.

Casi sesenta años después esta historia vuelve a emocionar gracias a ‘Montecarlo 67’, el cortometraje de Rubén Guindo que está conquistando festivales y devolviendo a la conversación una de las páginas más hermosas -y más desconocidas- de la historia de la televisión española. Su último premio (Mejor cortometraje) lo ha conseguido este pasado fin de semana en la XIII edición del Festival Internacional ‘Luna de Cortos’ que se celebra en la localidad leonesa de Riego de la Vega’.

‘Montecarlo 67’ fue también el gran triunfador en los Premios Fugaz, con ocho galardones, incluido el de Mejor cortometraje. Además, ha conseguido premios en la Semana del Cortometraje de la Comunidad de Madrid, en el Festival de Cine de Alicante o en el Lab PNR... y está enfilado hacia los Goya.

Pero volvamos a la historia (real o legendaria) de Chicho, Pilar Miró Y Spielberg.

Lo primero está fuera de toda duda:

En 1967, Chicho Ibáñez Serrador ganó la Ninfa de Oro del Festival de Montecarlo por ‘El asfalto’, uno de los episodios más memorables de ‘Historias para no dormir’. Aquel reconocimiento internacional fue mucho más que un premio personal. Era la confirmación de que la televisión española, todavía joven y con enormes limitaciones, podía mirar de tú a tú a las grandes producciones europeas.

En aquella delegación española viajaba también una realizadora de apenas 26 años llamada Pilar Miró. Nadie podía imaginar entonces que aquella joven acabaría siendo una de las cineastas fundamentales de nuestro país y la primera mujer en dirigir RTVE. Tampoco que, casi seis décadas después, su nombre volvería a aparecer ligado a una de las leyendas más bonitas de nuestra televisión.

Porque es ahí donde empiezan los recuerdos de Chicho.

Siempre contaba la historia con la misma naturalidad, casi como quien recuerda una conversación cualquiera. Entre los participantes del festival -decía- había un director estadounidense muy joven, un chico delgado, tímido, que respondía al nombre de Steven Spielberg. Estaba convencido de que iba a ganar.

No ganó.

Según el relato de Chicho, la decepción fue tan grande que el joven cineasta llamó a su madre para decirle que quizá debía olvidarse del cine. Y entonces ocurrió algo que define mejor a Chicho que cualquier biografía: en lugar de celebrar su triunfo, él y Pilar Miró se acercaron al muchacho derrotado, le dijeron que un premio no decide una carrera, que siguiera intentándolo, que habría otras oportunidades…

Quizá nunca sepamos si aquellas palabras fueron exactamente así. Tal vez el tiempo fue puliendo los recuerdos, como ocurre con todas las buenas historias. Pero hay algo profundamente verosímil en esa escena. Quienes conocieron a Chicho hablan siempre de un hombre ingenioso, brillante y, sobre todo, generoso. Alguien incapaz de medir el éxito únicamente por los trofeos.

Esa mezcla de realidad y leyenda es precisamente la que ha seducido a Rubén Guindo. En lugar de intentar desmontar el relato, ‘Montecarlo 67’ decide seguir su rastro. El resultado es mucho más que una película sobre una anécdota. Es un homenaje a una generación de creadores que cambió para siempre la forma de entender la televisión en España.

Una generación de la que formaban parte Chicho y Pilar Miró.

Ellos representaban una televisión pública que no tenía complejos. Que viajaba a festivales internacionales para competir, no para hacer turismo. Que apostaba por el riesgo, por la imaginación y por contar historias capaces de cruzar fronteras.

Quizá por eso, el corto está conectando con tantos espectadores. Porque detrás de la posible conversación con Spielberg hay otra historia mucho más importante: la de dos pioneros españoles que, cuando casi nadie hablaba de la edad de oro de las series ni del prestigio de nuestra ficción audiovisual, ya estaban demostrando que desde España también podían hacerse obras extraordinarias.

Es inevitable preguntarse si aquella conversación ocurrió exactamente como la recordaba Chicho. Pero quizá esa no sea la pregunta correcta.

La verdadera es por qué seguimos queriendo escucharla.

Tal vez porque nos recuerda a un tiempo en el que todo estaba por hacer. Cuando Chicho todavía no era el maestro de varias generaciones de profesionales. Cuando Pilar Miró apenas empezaba a escribir una carrera imprescindible. Cuando Spielberg era solo un joven director lleno de dudas.

Tres desconocidos compartiendo una noche cualquiera en Montecarlo.

O una noche que acabaría siendo inolvidable.

Hay historias que sobreviven porque sucedieron. Y otras sobreviven porque hablan de quienes las contaron.

La de Chicho, Pilar Miró y aquel joven Spielberg pertenece, probablemente, a las dos categorías.

FICHA DE ‘MONTECARLO 67’

Año: 2025

Duración: 20 min

País: España

Guion: Rubén Guindo, Nuria Cabezas, Miguel Monteagudo

Fotografía: Miguel Ezequiel Tomás

Música: Jesús Calderón

Montaje: Jerónimo Velasco

Sonido: Pablo Castillo

Producción: Zalu Producciones, Jaime Arnáiz, Sinapsisfilms, Claqueta Blanca

Intérpretes: Carlos Santos, Veki Velilla, Marco Steel