Cine

'Una batalla tras otra' se corona en una gala de los Oscar en la que la española 'Sirat' se fue de vacío

La película de Paul Thomas Anderson ha recibido un total de seis galardones entre los que destacan el de mejor película y mejor actor de reparto para Sean Penn, que no acudió a la gala.

ondacero.es

Madrid |

Sara Murphy (i) Paul Thomas Anderson posan con la estatuilla a mejor película por 'One Battle After Another' | EFE

La película 'Una batalla tras otra' se ha convertido en la gran triunfadora de la 98ª edición de los Premios Óscar, celebrada esta madrugada en el Dolby Theatre de Hollywood. La cinta dirigida por Paul Thomas Anderson se ha alzado con seis estatuillas, entre ellas las de mejor película, mejor dirección y mejor guion adaptado, consolidándose como la gran vencedora de una gala sin demasiadas sorpresas.

El filme, que ya venía de imponerse en premios como los Globos de Oro o los Premios BAFTA, ha confirmado su dominio en la temporada de galardones. Entre los premios logrados destaca también el de mejor actor de reparto para Sean Penn, que alcanza así su tercer Óscar y entra en el selecto grupo de intérpretes con tres estatuillas de la Academia. El actor, sin embargo, no acudió a recoger el premio. Según ha informado The New York Times, se encuentra en Europa camino de Ucrania, aunque su representante no ha ofrecido más detalles.

La ceremonia estuvo conducida de nuevo por el cómico Conan O’Brien, que cumplió con solvencia como maestro de ceremonias en una gala que transcurrió sin incidentes ni grandes sobresaltos.

Una sátira política con trasfondo actual

'Una batalla tras otra' mezcla sátira política, acción y humor, con un trasfondo muy vinculado a debates contemporáneos como la inmigración, la situación de los indocumentados, el papel de las fuerzas del orden y el desencanto de antiguos revolucionarios. Durante su discurso de agradecimiento, Anderson aprovechó para lanzar una crítica al clima internacional marcado por los conflictos armados, aunque sin convertir la gala en un escenario de reivindicación política directa.

'Los pecadores' se queda lejos de las expectativas

La otra gran protagonista de la noche era Los pecadores, que llegaba a la ceremonia con 16 nominaciones, una cifra récord. Finalmente, la película se llevó cuatro premios, entre ellos el de mejor actor para Michael B. Jordan. En la categoría femenina, el Óscar a mejor actriz fue para Jessie Buckley por su trabajo en Hamnet.

Sin premio para Oliver Laxe

No hubo suerte para Oliver Laxe. Su película 'Sirat', que partía con nominaciones a mejor película internacional y mejor sonido, se marchó finalmente sin galardones. El premio a mejor película extranjera fue para la producción noruega 'Valor Sentimental', mientras que el de mejor sonido terminó en manos de Formula 1.

Desde el escenario, el actor Javier Bardem no pudo darle esa alegría a Laxe, aunque sí aprovechó su intervención para trasladar un mensaje claro contra la guerra y a favor de una Palestina libre.

Una gala con pocas referencias políticas

A diferencia de otras ediciones, la ceremonia no estuvo especialmente marcada por discursos políticos. No hubo menciones directas al expresidente estadounidense Donald Trump, aunque sí aparecieron algunas referencias puntuales a la guerra en Ucrania.

Client Challenge

La gala también dedicó uno de sus momentos más emotivos al recuerdo de figuras históricas del cine fallecidas recientemente. La cantante y actriz Barbra Streisand reapareció sobre el escenario para despedir a su amigo y compañero en 'Tal como éramos', Robert Redford, en uno de los homenajes más aplaudidos de la noche.