ESTUDIO DE LA NASA

La NASA alerta: los microbios de los astronautas podrían sobrevivir en el polo sur de la Luna

Las naves robóticas afrontan este problema mediante estrictos procesos de esterilización. Entre ellos se encuentra el calentamiento de las naves a temperaturas superiores a los 204 grados centígrados para eliminar los microbios.

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Lucía Pozo Verdú | EFE

Madrid |

Fotografía cedida por la NASA de una imagen tomada por un astronauta de Artemis II desde la cápsula Orion en abril de 2026. | EFE/ NASA

Un estudio de la NASA publicado en la revista "Science Advances" advierte que los microorganismos que viajen con los astronautas podrían sobrevivir en las zonas en sombra del polo sur de la Luna y contaminar la búsqueda de posibles rastros de vida pasada, tanto en el satélite como, más adelante, en Marte.

Los investigadores sometieron a pruebas de resistencia a varios microorganismos mediante simulaciones en tres regiones próximas al polo sur lunar: el borde del cráter Nobile, la Cresta de Conexión y el borde del cráter De Gerlache. Para ello, utilizaron mapas ambientales detallados elaborados a partir de datos de elevación y temperatura.

El resultado fueron mapas de "nichos de supervivencia" que muestran desde las zonas del fondo de un cráter de varios kilómetros de extensión hasta espacios tan pequeños como la huella de una bota.

Microbios habituales en las naves

Los científicos analizaron cinco microorganismos habituales en la piel humana y en el interior de las naves, entre ellos el hongo Aspergillus niger. Calcularon cuánto calor y radiación ultravioleta podía soportar cada uno.

Aunque ninguno de estos microorganismos es un "extremófilo", capaz de resistir condiciones extremas como el vacío, los astronautas ya habían detectado Aspergillus niger en la Estación Espacial Internacional. Además, los experimentos demostraron que puede soportar determinadas condiciones del exterior.

El geomicrobiólogo de la NASA y coautor del estudio, Aaron Regberg, reconoció en un comunicado que "habría esperado que estos microbios se hubieran secado".

La resistencia del Aspergillus niger

El microorganismo que mostró más resistencia fue el Aspergillus niger, que consiguió sobrevivir incluso en zonas donde llega parte de la luz solar. Se trata de un resultado relevante, ya que la radiación ultravioleta se emplea para esterilizar superficies en hospitales.

Los investigadores recuerdan que evitar por completo la llegada de microorganismos a la Luna durante una misión tripulada no es posible. En una superficie de piel del "tamaño de la goma de un lápiz" puede haber alrededor de un millón de bacterias, y estos microorganismos pueden desprenderse de los trajes y de los hábitats.

Las naves robóticas afrontan este problema mediante estrictos procesos de esterilización. Entre ellos se encuentra el calentamiento de las naves a temperaturas superiores a los 204 grados centígrados para eliminar los microbios. Sin embargo, este procedimiento no puede aplicarse en una misión, puesto que la tripulación va a bordo.

Las sombras que protegen a los microbios

En el polo sur lunar, donde el eje de la Luna apenas está inclinado, el Sol no llega a elevarse sobre el horizonte y sus rayos inciden de forma rasante. Las crestas de los cráteres y las montañas bloquean esa luz y generan sombras permanentes y frías, capaces de conservar agua y ofrecer protección frente a la radiación.

Los autores aclaran que sobrevivir en la Luna no significa que estos microorganismos puedan crecer o multiplicarse. En el estudio, la supervivencia se refiere a que permanezcan con vida durante al menos un día terrestre, ya que nada indica que el satélite reúna las condiciones necesarias para su proliferación, empezando por la ausencia de agua líquida.

La NASA prevé enviar en 2028 la primera misión tripulada a la superficie lunar en más de medio siglo, que servirá de anticipo a futuras expediciones y a una presencia humana más prolongada en el satélite.