Euskadi en alerta naranja por calor
Salud Pública aconseja extremar la precaución ante la alerta naranja por altas temperaturas. El Servicio de Emergencias de Osakidetza atendió ayer a 15 personas, a consecuencia de las altas temperaturas registradas en Euskadi, de las que 13 fueron trasladadas en ambulancias al hospital o a centros de salud.
Euskadi |
Teniendo en cuenta la extensión de la Alerta Naranja por calor al conjunto de la Comunidad Autónoma de Euskadi para la jornada de hoy, martes 12 de agosto, la Dirección de Salud Pública del Departamento del Gobierno Vasco reitera la conveniencia de seguir las recomendaciones sanitarias para evitar que las altas temperaturas afecten a la salud de la población.
Desde el Departamento de Salud del Gobierno Vasco se recuerda la importancia de seguir las recomendaciones recogidas en el Plan de Calor 2025 Plan de Calor 2025. El objetivo del Plan es prevenir y reducir el impacto del exceso de temperatura en la salud de la población durante los meses más calurosos del año, con especial atención a los colectivos más vulnerables.
Recomendaciones
Contactar con frecuencia con las personas mayores que vivan solas
No dejar a nadie dentro de un vehículo estacionado y cerrado, especialmente en las horas centrales del día
Consejos al aire libre
Evitar la exposición solar en las horas centrales del día. No exponer nunca directamente al sol a bebés de menos de 6 meses.
Protegerse del sol mediante sombrero, gafas de sol y protector solar.
Usar ropa ligera, holgada y que deje transpirar.
Evitar realizar actividad física intensa en episodios de altas temperaturas, y sobre todo durante las horas de más calor.
En caso de realizar travesías o senderismo consultar la predicción meteorológica y asegurar la provisión suficiente de agua.
Consultar con el personal sanitario ante síntomas que se prolonguen más de una hora y estén relacionados con las altas temperaturas (debilidad, fatiga, mareos, náuseas, visión borrosa, desmayo…).
Consejos en interiores
Mantener ventanas y persianas cerradas cuando las temperaturas son altas.
Aprovechar el aire de la noche para ventilar y refrescar las estancias.
Evitar, en las horas más calurosas del día, el uso de electrodomésticos y aparatos que produzcan calor.
El uso de ventiladores eléctricos puede brindar alivio, pero cuando la temperatura supera los 35 °C, no son útiles para prevenir las enfermedades relacionadas con el calor puesto que no reducen la temperatura corporal.
Si se nota mucho calor, tomar duchas o baños de agua fría. Otra alternativa es refrescarse el cuerpo, sobre todo cara y manos, con agua fresca y paños o esponjas mojadas.
Si no es posible refrescar la casa, pasar de 2 a 3 horas del día en un lugar fresco (como un edificio público con aire acondicionado).
Evitar la deshidratación
Beber agua y líquidos de manera frecuente, sin esperar a tener sed.
Evitar consumir bebidas con cafeína, alcohol o muy azucaradas. No calman la sed y favorecen la deshidratación.
Aumentar el consumo de ensaladas, verduras y frutas, para reponer las sales minerales que se pierden por el sudor.
Evitar las comidas grasas y demasiado abundantes puesto que dificultan la adaptación al calor.
Cuidado de las personas más vulnerables
Aunque cualquier persona puede sufrir problemas por el calor, hay que prestar especial atención a bebés y menores de edad, a mujeres gestantes y lactantes, así como a personas mayores y con enfermedades.
NUNCA se debe dejar a nadie en un vehículo estacionado y cerrado, aunque esté a la sombra.
Las personas ancianas, sobre todo las que viven solas o son dependientes, pueden tener dificultades en adoptar medidas protectoras, por lo que es conveniente visitarlas, al menos, una vez al día.
En caso de emergencia llamar al 112