El ejecutivo vasco relaciona estos datos con la dificultad del acceso a la vivienda y con la precariedad laboral. El estudio también refleja la dificultad para poder tener hijos, ya que, a preguntas sobre si será posible ser padre o madre a los 30 años, el 32% considera que no podrán serlo para dicha edad, un porcentaje que se ha incrementado en seis puntos en los dos últimos años.
El aspecto más importante para los jóvenes es la salud mental, que la califican en 89 puntos sobre 100; así como la familia (88). En el primero de los casos, la satisfacción es de 72 puntos; y en el caso de la familia, 84.
Los aspectos que presentan un nivel más alto de bienestar son la familia y los estudios (78 puntos de satisfacción), así como las amistades, con un 77.
Según el estudio, el 70% de los jóvenes en paro cree que encontrará trabajo en un año. El 82% considera, además, que dicho empleo será acorde a su formación, lo que supone la cifra más alta desde 2013, primer año en el que se elaboró el informe Aurrera Begira. En contraposición, el 41% de los que ya trabajan teme perder su puesto o que empeoren sus condiciones laborales.