Osasuna vuelve a decepcionar fuera de casa
Los rojillos pierden 1-0 en Girona sin saber gestionar el marcador en contra.
Pamplona / Iruña |
Osasuna ha cometido varios errores en Montilivi. El principal, no saber gestionar los últimos 20 minutos de partido. Les puede la ansiedad. Y lo de ser los peores visitantes de Europa y todo eso queda muy bien para titulares y estadísticas, pero a ellos, a los jugadores, les tiene que dar exactamente igual.
Con que se hubieran limitado a seguir jugando a fútbol los derroteros del partido podían haber sido diferentes. Estaba en el campo Moi Gómez, que tiene visión de la jugada y calidad en el pase. Estaba Raúl, que puede recibir balones más atrás de lo que lo hace Budimir, o cuanto menos tiene más capacidad de controlarlos mejor y dar continuidad a la jugada. Estaba Kike Barja, que además de desborde tiene chut, y estaba Abel Bretones de extremo, al que ha faltado fe en un autopase para ir al choque con Gazzaniga. En su lugar ha medido el paso como un saltador de altura que calcula el final de la carrera para no hacer nulo en la chapa, saltando al portero en lugar de buscar un toque sutil de balón.
Con todos esos futbolistas se ha ido en la segunda parte a la desesperada a por el empate, sacando de quicio a un Alessio Lisci que pedía una y otra vez calma a los suyos sin que le hicieran caso, colgando balones desde campo propio sin ton ni son que los rivales despejaban solo con estar bien colocados.
Lo mismo le ha servido al Girona en la fase previa a los últimos 20 minutos. Ahí ha faltado desborde, velocidad, intensidad, agresividad. Capacidad de sorpresa, presión arriba con decisión y no al trote. Y por supuesto, chutar a portería. La cantidad de asignaturas pendientes había dejado en el olvido una de hace un par de años: pedirle más gol a Aimar. Y no se trata de cargar tintas en él, que hace mucho generando el fútbol ofensivo del equipo, pero Osasuna adolece de buscar demasiado a Budimir. Los demás también pueden rematar a puerta. Desde donde sea.
Con lo cual llegamos con suspenso alto al ecuador de la liga. 4,5. Por mucho que en casa se estén salvando los muebles esta media de puntos no da para la permanencia. Hay que limpiar la cabeza en los desplazamientos y seguir sintiéndose fuertes en casa. Porque como falle la confianza en El Sadar la cosa se pondrá complicada de verdad.