Fallecimiento Carlos Garaikoetxea

Fermín Ciaurriz: “Ha sido un personaje extraordinario en la historia reciente”

El fallecimiento repentino ayer de Carlos Garaikoetxea a los 87 años ha reavivado el recuerdo de su legado institucional, su firme defensa del autogobierno y su apuesta por el diálogo frente a la violencia, tal y como ha destacado su compañero Fermín Ciaurriz en Más de uno Pamplona.

Marisa Lacabe

Pamplona / Iruña |

La muerte de Carlos Garaikoetxea a los 87 años, a causa de un infarto, ha generado una profunda conmoción en el ámbito político vasco y navarro. En una entrevista en Onda Cero Pamplona, Fermín Ciaurriz, compañero de partido y amigo cercano durante décadas, ha repasado su figura desde una perspectiva tanto política como personal.

Ciaurriz ha destacado la estrecha relación que mantuvieron desde sus inicios profesionales, cuando comenzó a ejercer como abogado y fue incorporado al entonces Partido Nacionalista Vasco. Desde ese momento, la relación fue constante y cercana, lo que le permite trazar un retrato directo de Garaikoetxea como una persona comprometida, accesible y profundamente humana.

Uno de los rasgos más señalados ha sido su identidad: “navarro hasta la médula”. Según Ciaurriz, Garaikoetxea siempre situó su condición de navarro en primer plano, entendiendo su identidad vasca desde esa raíz. A pesar de haber tenido una carrera consolidada en el ámbito privado, decidió dar el paso a la política por compromiso con su tierra.

Su papel en la historia reciente es clave. Fue el primer lehendakari del Gobierno Vasco en democracia y protagonista fundamental en la negociación del Estatuto de Gernika junto a Adolfo Suárez. Ciaurriz ha subrayado la dificultad de aquel proceso, marcado por la incomprensión en algunos sectores, y la capacidad de Garaikoetxea para sacar adelante el acuerdo gracias a su tenacidad.

Más allá de su trayectoria institucional, se le recuerda como un líder carismático, con una gran capacidad de comunicación y cercanía. Incluso adversarios políticos han reconocido su honestidad y su peso en la transición democrática.

La entrevista también aborda el momento de ruptura dentro del nacionalismo vasco que llevó a la creación de Eusko Alkartasuna en 1986, impulsada por el propio Garaikoetxea. Ciaurriz, testigo directo, ha descrito aquel periodo como complejo, marcado por tensiones con otras figuras como Xabier Arzalluz, pero también como un paso necesario hacia una renovación política.

Durante su etapa como lehendakari, tuvo que enfrentarse a los años más duros del terrorismo de ETA. En ese contexto, defendió siempre la vía democrática, el diálogo y el rechazo frontal a la violencia. Esa postura ha sido recordada también por el actual lehendakari, quien ha destacado esos principios como eje de su trayectoria.

En sus últimos años, Garaikoetxea mantuvo una presencia discreta pero activa en Eusko Alkartasuna, participando en asambleas sin imponer su criterio, respetando el relevo generacional.