Con Susana Martínez Rodríguez

Retrato de… rescata la vida de Piedad de la Cierva Viudes. Científica pionera en radiactividad y artesana del vidrio  

Susana Martínez Rodríguez, catedrática de Historia económica de la UM nos deja este nuevo podcast con la apasionante vida de la murciana, Piedad de la Cierva, la única mujer investigadora del CSIC en 1939.

María Paz Martínez

Murcia |

Piedad de la Cierva

El Retrato de…' en Más de uno Murcia, nos adentramos en la apasionante biografía de Piedad de la Cierva Viudes (Murcia,1913-Madrid, 2007)

De la mano de Susana Martínez Rodríguez, catedrática de Historia Económica en la Universidad de Murcia, exploramos la trayectoria de esta murciana.

Hoy retratamos a Piedad de la Cierva Viudes, y más bien la fotografiamos porque veremos que su Ciencia tuvo mucho que ver con los objetivos de las cámaras modernas. Fue científica pionera en radiactividad y artesana del vidrio. Y también rompió barreras.

Nacida el 1 de junio de 1913 en Murcia en el seno de una familia católica y culta, Piedad era prima lejana del conocido Juan de la Cierva, inventor del autogiro (del que hablaremos otro día). El padre de Piedad, Juan de la Cierva y López, era doctor en Derecho y se había casado con Serafina Viudes, con quien tuvo tres hijos más. Su padre pronto fue consciente de la inteligencia de su hija y, la animó y apoyó a continuar estudiando. En octubre de 1928, se convertía en la única mujer en ingresar en las aulas de la Universidad de Murcia, en la que permaneció durante un curso académico realizando sus estudios de Química. Le recomiendan que acuda con una dama de compañía para evitar cualquier escándalo entre los alumnos y mantener las formas del recato del momento. Ella se negó, demostrando que tenía carácter y era capaz de no seguir las normas.

En 1931 continúa sus estudios en Valencia, y allí brilla. En 1932 se licencia en Ciencias Químicas con Premio Extraordinario. En 1932 empieza a trabajar en el Instituto Nacional de Física y Química,

conocido como Instituto Rockefeller, en Madrid. Era uno de los centros científicos más modernos del país.

Allí trabaja en la sección de Rayos X y compagina la investigación con el doctorado.

En París coincide con Irène Joliot-Curie, hija de Marie Curie. Irène fue galardonada, junto a su marido Frédéric Joliot-Curie, con el Premio Nobel de Química en 1935 por el descubrimiento de la radiactividad artificial.

Es decir, Piedad no estaba en los márgenes de la ciencia. Estaba en contacto con la ciencia europea de primer nivel.