La Plaza de América volvió a convertirse en el lugar escogido por el celtismo para las grandes celebraciones. En este caso el regreso a competición europea, ocho años después de disputar la semifinal de la Europa League frente al Manchester United entrenado por José Mourinho. Miles de aficionados acompañaron a los jugadores del Celta en la celebración en la que Franco Cervi se convirtió en improvisado speaker.