Casco Histórico

Vecinos del casco histórico acuden a Fiscalía para solicitar el alejamiento de la praza do Toural en un radio de 500 metros de la persona causante de problemas de convivencia

El último episodio registrado fue el pasado fin de semana tras romper una botella en la cabeza de otra persona en O Toural

Ramón Castro

Santiago de Compostela |

Vecinos del casco histórico acuden a Fiscalía para solicitar el alejamiento de la praza do Toural en un radio de 500 metros de la persona causante de problemas de convivencia | Onda Cero Radio

La Asociación de Vecinos Fonseca del casco histórico de Santiago ha decidido acudir a la Fiscalía para reclamar medidas urgentes ante el aumento de incidentes, tráfico de drogas y episodios violentos en zonas céntricas de la ciudad, especialmente en la Praza do Toural.

Su presidente, Roberto Almuíña, denuncia que en los últimos meses se han producido peleas, amenazas con arma blanca y agresiones, protagonizadas en algunos casos por personas con problemas de adicción que frecuentan esta zona. El episodio más reciente fue el ataque de un individuo que rompió una botella en la cabeza de otra persona, tras haber protagonizado semanas antes una persecución con una navaja a un vecino.

Ante esta situación, los vecinos han solicitado a la Fiscalía que amplíe las diligencias judiciales y que estudie la posibilidad de prohibir a este individuo acercarse a menos de 500 metros de la Praza do Toural, uno de los espacios más transitados del casco histórico.

Almuíña advierte además de que el problema no se limita a este punto concreto, sino que está relacionado con ocupaciones ilegales, tráfico de estupefacientes y problemas sociales vinculados a la drogodependencia en distintos barrios de la ciudad. Los vecinos reclaman mayor presencia policial en las calles, más que un aumento de cámaras de videovigilancia, y piden una actuación coordinada entre administraciones, servicios sociales y fuerzas de seguridad.

La entrevista también abordó otros incidentes recientes en el casco histórico, como incendios en edificios, caída de elementos de fachada y nuevas pintadas en espacios patrimoniales, situaciones que, según los vecinos, ponen en riesgo tanto la seguridad como la imagen de una ciudad que recibe miles de visitantes cada año.