El pleno rechaza el cambio de nombre del CEIP Apóstolo Santiago tras un debate bronco
El portavoz popular Borja Verea solicitó una cuestión de orden para denunciar que un representante del ANPA se habría dirigido a Muíños con un insulto
Santiago de Compostela |
El pleno de Santiago ha rechazado informar favorablemente sobre el cambio de nombre del CEIP Apóstolo Santiago por CEIP da Almáciga, una propuesta impulsada por el propio centro y aprobada por unanimidad en el Consello Escolar. Aunque BNG, Compostela Aberta y PSdeG votaron a favor, los 11 votos en contra del PP y la abstención de los concejales no adscritos —exediles socialistas— impidieron que la iniciativa saliese adelante.
Al inicio de la sesión intervino el director del centro, Luis Martínez Sánchez, quien destacó el “amplio consenso” existente en la comunidad educativa. Subrayó que la propuesta fue aprobada por unanimidad en el Consello Escolar y respaldada por el ANPA.
“El cambio no se plantea contra nadie ni contra la compostelanidad ni contra el Apóstol”, afirmó, insistiendo en que la normativa no exige justificar motivos concretos, sino garantizar el consenso. Además, defendió la legitimidad de la solicitud recordando otros cambios de denominación en centros educativos gallegos y explicó que, en este caso, también se busca reforzar la identificación del colegio como “centro educativo público, aconfesional y plural”.
En la misma línea se pronunciaron representantes del BNG, PSdeG y Compostela Aberta, que defendieron la autonomía de la comunidad educativa. La alcaldesa, Goretti Sanmartín, recalcó que la iniciativa partía del propio centro, mientras que desde la oposición popular se cuestionó la oportunidad del cambio.
El edil no adscrito Gonzalo Muíños anunció su abstención, mostrando respeto por el trabajo del ANPA y la dirección, pero planteando dudas sobre si la denominación “Apóstol” implica una connotación ideológica. Apostó por una fórmula que permitiese la convivencia de ambos nombres.
Por su parte, el portavoz del PP, Borja Verea, defendió la actual denominación como “patrimonio común” y afirmó que no se trata de “una marca comercial”, sino de un nombre que pertenece a toda la comunidad educativa. “Estamos a favor del nombre de Santiago de Compostela”, sentenció.
El debate deriva en enfrentamiento
Tras la votación, la tensión aumentó. Después de un receso, el portavoz popular solicitó una cuestión de orden para denunciar que un representante del ANPA se habría dirigido a Muíños con un insulto. Verea sostuvo que se trataba de un “invitado del BNG”.
La alcaldesa aclaró que los plenos son sesiones abiertas al público y negó que hubiese “invitados” del gobierno municipal. “Aquí puede venir quien quiera”, afirmó.
El cruce de reproches continuó entre ambos dirigentes, hasta que la regidora zanjó la polémica reiterando que la persona señalada estaba presente como público y no como invitado del ejecutivo local.