Un estudio revela que el 77% de los turistas en Santiago no son peregrinos
Respecto a su experiencia en la ciudad, los turistas destacan el carácter humano y acogedor de Santiago, valorando su escala y su vida cotidiana más allá del patrimonio monumental
Santiago de Compostela |
El 77 % de los turistas que visitan Santiago de Compostela no son peregrinos. Además, realizan un gasto medio de 25 euros diarios —ligeramente superior al de la población residente— y perciben el casco histórico más como un espacio turístico que como un barrio habitado.
Estas son algunas de las conclusiones de un estudio elaborado por la Rede Galabra de Estudos na Cultura, integrada por personal investigador de la Universidade de Santiago de Compostela (USC). La investigación, presentada recientemente, analiza la relación entre población local, actividad comercial y visitantes para comprender mejor su interacción en la ciudad.
Uno de los principales hallazgos del informe cuestiona la idea de que el turismo que llena las calles compostelanas procede mayoritariamente del Camino de Santiago. Según las encuestas realizadas entre 2022 y 2023, el 77,3 % de los visitantes no son peregrinos, frente al 22,7 % que sí lo son.
Respecto a su experiencia en la ciudad, los turistas destacan el carácter humano y acogedor de Santiago, valorando su escala y su vida cotidiana más allá del patrimonio monumental. No obstante, la Catedral y su entorno continúan concentrando la mayor parte de la actividad turística.
El estudio también revela que muchos visitantes no perciben la zona vieja como un barrio vivo, sino como un espacio poco habitado. A partir de esta constatación, los investigadores establecen una relación directa: “Si el turismo expulsa al vecindario, el turismo acaba percibiendo un barrio fantasma”.
En cuanto al comercio local, el análisis concluye que los turistas consumen y observan escaparates durante sus recorridos por la ciudad, aunque sus compras suelen surgir de manera espontánea y no como un objetivo planificado.
Comerciantes y población local
Las encuestas reflejan una percepción ampliamente extendida de que el casco histórico subsiste gracias al turismo. Más de la mitad de los comerciantes consideran que los visitantes gastan más que la clientela local.
Sin embargo, los datos muestran que el 58,5 % de los establecimientos dependen principalmente del consumo de residentes. La diferencia se encuentra en el gasto medio diario: 25 euros por parte de los turistas frente a 20 euros de la población local.
Por otro lado, algo más del 51 % de los compostelanos preferiría un modelo turístico diferente. Además, existe un amplio consenso entre la ciudadanía sobre la necesidad de que la zona histórica mantenga usos residenciales y comerciales diversos, evitando convertirse en un espacio orientado exclusivamente al turismo.