Santiago de Compostela |
El Ayuntamiento de Santiago ha remitido esta semana un requerimiento formal a la empresa adjudicataria de las obras de reurbanización integral de la rúa García Lorca en el que le advierte de las posibles consecuencias contractuales derivadas de los retrasos, según ha explicado la alcaldesa, Goretti Sanmartín.
El escrito se ha enviado de forma preventiva ante la posibilidad de que se produzcan incumplimientos de los plazos previstos y después de constatar que los trabajos, cuya reanudación estaba prevista para el pasado 1 de junio, todavía no se han retomado. No obstante, la regidora ha señalado que aún existe margen suficiente para recuperar el ritmo de ejecución y cumplir con los plazos establecidos, ya que la fecha límite para finalizar la actuación es el 22 de abril de 2027.
"Nos preocupa la demora", ha reconocido Sanmartín, quien ha asegurado que esta inquietud también ha sido trasladada a los vecinos, a los que ha agradecido su comprensión. Aunque ha recordado que este tipo de retrasos son frecuentes en obras de esta envergadura, ha subrayado el compromiso del Ayuntamiento de mantener a la ciudadanía informada en todo momento. "Compartimos su malestar", ha añadido.
La alcaldesa ha recordado que, tras la firma del nuevo contrato el pasado 11 de mayo y del acta de reinicio el día 25, los trabajos podían retomarse de forma inmediata una vez que la empresa presentase el plan de seguridad, el plan de gestión de residuos y la planificación de la ejecución de la obra. Los dos primeros documentos ya han sido entregados, mientras que del plan de trabajo únicamente consta, por el momento, un borrador.
Según ha detallado Sanmartín, ese documento preliminar contemplaba la reanudación de las obras el 1 de junio y, durante las semanas previas, se realizaron acopios de materiales que hacían prever el inicio inminente de los trabajos. Sin embargo, ante la falta de actividad, el Ayuntamiento reclamó de forma reiterada la presentación del plan definitivo y realizó una inspección el pasado lunes, en la que comprobó que las obras seguían paralizadas.
En este contexto, la propia alcaldesa mantuvo una conversación con los responsables de la empresa para insistir en la necesidad de agilizar al máximo el reinicio de los trabajos.
A esta situación se suman diversas incidencias surgidas durante la ejecución del proyecto, entre ellas la detección de una canalización de fibrocemento perteneciente al alumbrado público, que obligó a modificar el proyecto inicial. Esta actuación supuso un sobrecoste de 110.000 euros y la paralización temporal de las obras mientras se completaba la correspondiente tramitación administrativa.