Cierra el próximo domingo, 28 de septiembre

Colas por un roscón en los últimos días de Glaccé

Mari Carmen Gómez, dueña de Glaccé, nos atiende, en medio de la tensión y la emoción que provoca ir llegando al final de 60 años de actividad, mucho dulce y de compartir momentos de la vida de generaciones diferentes de clientes. "Se me jubilan los pasteleros. Y sin los pasteleros, yo no hago nada en la tienda", al tiempo que no descarta la posiblidad de que alguien se haga con el traspado del negocio, que incluye las recetas.

Alberto Gómez Barros

A Coruña |

Colas a primera hora del viernes de clientes para un roscón en Glaccé

Vivimos la cuenta atrás de la confitería Glaccé, que cerrará sus puertas el próximo domingo. Ya nos acercamos hasta la puerta en la calle Menéndez y Pelayo, número 16, antes de conectar en el comienzo de Más de Uno Coruña y hay una cola que se deshace, sobre las 11:15, en el momento que se corre la voz con la noticia de que ya no quedan más roscones para hoy.

Mañana volverá a haber más roscones, pero también será un número limitado, como nos apunta después en directo Mari Carmen, la responsable de la confitería. Y el domingo, también habrá producción de roscones. Por eso, para las que han llegado más tarde, la sugerencia es venir temprano sábado y domingo para guardar cola, cola que estos últimos días han empezado ya a tener gente sobre las 7:30 horas.

Y quiénes se han quedado sin roscón, aprovechan para llevarse otros dulces, los últimos, de Glaccé, como nos apuntaban tanto María José o Chus.

También tenemos la oportunidad de hablar con Mari Carmen. Son días de mucha intensidad, de tener que decir a clientes que ya no hay roscones, de, incluso, dolor de espalda y de piernas.

"Estoy llorando. Es muy emocionante acabar con 60 años de golpe es muy difícil. Se me jubilan los pasteleros. Y sin los pasteleros, yo no hago nada en la tienda. Este sábado y el domingo va a haber roscones a la venta, a partir de las 9:30 horas, pero no van a producir la misma cantidad que producen en reyes, por ejemplo. Solo tengo una cuarta parte de la plantilla. No puedo precisar el número de roscones que se van a elaborar. Sería imposible. Ni nos ponemos a contarlos.

A partir del lunes, Dios mediante, Glaccé cierra sus puertas. Con todo el pesar del mundo, adoro A Coruña, pero no puedo hacer nada. Y tengo que descansar. Conozco a la clientela de toda la vida. El otro día vino una clienta a presentarme ... los bisnietos. Y me acuerdo de toda la vida de sus hijas, de sus bodas, de ...

Estoy agradecida a los clientes, un abrazo para todos, con muchísima emoción. Tengo ganas de descansar. Tengo la espalda bastante mal y las piernas también. En cuanto al traspaso, tengo gente hablando. Ojalá nos lleváramos una sorpresa y se traspasa el Glaccé", concluyó Mari Carmen en el micrófono de Onda Cero.