Cáritas Interparroquial de Vila-real ha presentado la Memoria Anual de 2025, un balance que refleja la actividad desarrollada por la entidad durante el último ejercicio y que pone de relieve tanto la atención prestada a las personas más vulnerables como la evolución de los programas de acompañamiento e inclusión social.
Según los datos recogidos en el documento, durante 2025 la organización ofreció ayuda alimentaria a 311 familias, integradas por un total de 773 personas de distintas nacionalidades. La cifra supone un descenso de 105 familias respecto al año anterior, lo que representa una reducción del 25,25 % en el número de hogares atendidos.
Durante el acto se destacó que la disminución de familias atendidas responde, en parte, a los procesos de acompañamiento e inclusión desarrollados por la entidad en coordinación con los servicios sociales municipales. En este sentido, se puso de manifiesto la importancia de la colaboración entre las administraciones públicas y las organizaciones sociales para ofrecer respuestas eficaces a las situaciones de vulnerabilidad.
La memoria también recoge la implantación progresiva de las tarjetas monedero, una herramienta que permite sustituir parte de las ayudas tradicionales por un sistema que favorece una mayor autonomía de las personas beneficiarias. A través de este programa se gestionaron durante el pasado año 12.000 euros destinados a la adquisición de productos básicos, reforzando así modelos de atención centrados en la dignidad y la capacidad de decisión de las familias atendidas.
La Memoria 2025 pone así de relieve el papel que desempeña la entidad en la atención a las personas más vulnerables del municipio y reconoce la implicación de voluntarios, socios, donantes, parroquias e instituciones que hacen posible el desarrollo de su actividad