Hoy se cumplen 9 meses de la DANA que arrasó la provincia de València, pero Paiporta parece estancada en ese 29 de octubre. Allí todavía se pueden ver colgados los carteles de “Gràcies per l’ajuda” y esta es la banda sonora que te da la bienvenida:
Los coches circulan por uno de los puentes que atraviesan el barranco del Poyo, debajo los obreros siguen arrastrando barro. Hay fachadas aún sin puertas o ventanas y comercios que parecen haber vuelto a la 'normalidad', si se puede llamar así. David es vecino y dueño de la frutería del mercado municipal, que pudo reabrir gracias a la inversión del chef José Andrés.
Una 'normalidad' que, para los paiportinos, no va a volver. Así lo cuenta una vecina:
El polideportivo y la piscina siguen cerrados, pero en la calle principal hay un local abierto que devuelve la ilusión de los niños. Es la juguetería de Cristina Marín, aunque en la puerta se puede ver la marca de hasta dónde llegó el agua ese día: 2,90 metros.
Muchos negocios locales no volverán a abrir. Pese a que la mayoría han recibido ayudas económicas para costear una parte de los daños, la necesidad de mano de obra y la falta de material es una realidad.
Antes José Luís Corbalán y José Pastor, jubilados, se reunían en el casino, que sigue cerrado. Ahora se sientan en unos bancos frente al barranco.
Puede que no vuelva la normalidad a Paiporta, pero, como dice, José Baviera: