Las obras de rehabilitación comenzaron la semana pasada y cuentan con un presupuesto total de 634.126,61 euros. Además, se alargarán previsiblemente hasta mediados de octubre e interrumpirán la actividad de la piscina durante 15 días en el mes de agosto.
La inversión de este trabajo afecta fundamentalmente al exterior del edificio, la planta baja, la cubierta y la planta semisótano así como incluye también la renovación del alumbrado y mejoras en el saneamiento. En concreto, la intervención consiste en la reposición de carpinterías, reparación de revestimientos en vestuarios, sustitución de griferías, reposición de instalaciones, habilitación de particiones para los distintos usos, reparación de filtraciones de cubierta, pintura interior y exterior y la reparación y puesta a punto del sistema de filtración
Asimismo, la alcaldesa ha señalado que las instalaciones de la piscina se encontraban en situación de precariedad y es que la concesión se caducó en el año 2019, hecho que se repite en otras instalaciones municipales.
Esta rehabilitación se une a un programa de inversiones de casi 2 millones de euros en el barrio de Ayora. Catalá anuncia que seguirán mejorando la zona.