Legado: el bar pegado al Roig Arena que ya presume de Solete Guía Repsol
El barrio de Quatre Carreres suma un nuevo referente gastronómico con la llegada de Legado, el proyecto familiar de Jesús y Álex Balbanera que recupera la esencia del bar de barrio con una propuesta actual
En pocos meses, el local ya ha sido reconocido con un Solete de la Guía Repsol
El barrio de Quatre Carreres vive un momento de transformación. Al calor del Roig Arena, la zona no solo crece urbanísticamente, también lo hace a nivel gastronómico. Y en ese contexto ha nacido un proyecto con alma familiar que ya empieza a destacar: Legado, recientemente reconocido con un Solete de la Guía Repsol.
Detrás están Jesús y Álex Balbanera, padre e hijo, que han apostado por recuperar la esencia del bar de toda la vida, pero con una mirada actual… una fórmula que ya ha conquistado tanto al público como a la crítica. “Queríamos hacer algo juntos. Mi padre ya tenía experiencia en hostelería y yo me he ido formando a su lado. Este proyecto nos ha unido mucho más”, contaba Álex Balbanera en una entrevista en Más de Uno Valencia.
Un proyecto familiar con identidad propia
Ubicado en la calle Ángel Villena, a pocos minutos del Roig Arena, Legado no es solo un restaurante: es un punto de encuentro para el barrio. La idea nace de una doble motivación: crecer profesionalmente y reforzar el vínculo familiar. “Él trabaja muchísimo y su tiempo es muy limitado, pero tener un proyecto en común nos permite compartir más. Para nosotros eso era clave”, explicaba Álex en antena.
Esa conexión también se traslada al espacio. El local cuenta con un mural que evoca un árbol genealógico, reflejo del concepto que da nombre al restaurante: la transmisión entre generaciones.
Tapas de siempre, pero con un giro actual (y sello Repsol)
La propuesta gastronómica de Legado parte de lo reconocible, pero introduce matices que la hacen diferente, algo que ha sido clave para lograr el Solete de la Guía Repsol. Aquí conviven clásicos como: Croquetas caseras (de jamón, carabineros o pollo a l’ast), patatas bravas con salsas casera, ajoarriero con bacalao confitado... con elaboraciones más creativas como: tartar de atún con huevo frito y aceite de guindilla, canelón de pollo de corral con bechamel de ajo asado y pistacho, titaina con huevo poché y piñones
Una carta pensada para compartir, tanto en comida como en cena, con cocina abierta de forma ininterrumpida.
Almuerzos con nombre propio (y mucha historia)
Uno de los grandes aciertos del local está en sus almuerzos. No solo por la contundencia o la calidad del producto, sino por su carga emocional. Cada bocadillo lleva el nombre de un abuelo de la familia: Emilia, Antonia, Don Jesús o Samuel “El Herrero”. Un homenaje directo a sus raíces. “Queríamos que el legado no fuera solo un nombre bonito, sino algo que se sintiera también en la carta, en lo que servimos cada día”, explicaba Álex.
Gracias a su ubicación estratégica, Legado se está consolidando como parada obligatoria antes y después de eventos en la zona del Roig Arena. Pero además, diseña menús para grupos y cuenta con sala privada para reuniones.
El reconocimiento de la Guía Repsol no es casual. Los Soletes destacan locales con encanto, cercanos y auténticos, justo la filosofía que define a Legado. En apenas unos meses desde su apertura, el restaurante ya ha conseguido posicionarse como uno de los nuevos imprescindibles del barrio.
Además, el proyecto sigue creciendo: el restaurante ha comenzado recientemente a organizar catas de vino, ampliando su propuesta y consolidándose como un espacio dinámico donde siempre hay nuevos planes para el cliente.