En el Club Náutico se han instalado ocho estructuras especiales bajo el agua que ayudan a que plantas y animales marinos crezcan de forma natural. Estas estructuras funcionan como refugios, facilitando que distintas especies se adhieran y se desarrollen, algo que resulta más difícil en superficies lisas como los muelles tradicionales.
Además, el proyecto utiliza tecnología avanzada: robots submarinos e inteligencia artificial que permiten vigilar en todo momento cómo evoluciona este pequeño ecosistema. Actualmente el municipio “ha conseguido aumentar en un 50% la biodiversidad marina gracias a las unidades de regeneración instaladas. El proyecto, además, puesto en marcha en junio de 2024, ha permitido registrar 84 especies en estas estructuras, frente a las 56 identificadas en los pantalanes. Además, los resultados muestran un incremento muy significativo de la biomasa marina asociada con 112 kilos y una fijación del dióxido de carbono de 47,6 kilos, lo que supone un aumento del 122% en ambos indicadores respecto al estado original de la zona” señala Nuria Atrilla, gestora del proyecto.