En Benidorm, el Auditoria Julio Iglesias reunió a numerosos aficionados que vibraron con el pase de la selección a la final. Una imagen que también se vivió en La Vila Joiosa, donde el partido pudo seguirse en el parque de La Barbera; en Finestrat, en la plaça de la Unió Europea; y en Callosa d'en Sarrià, en la plaça del Convent.
Las plazas se llenaron de familias, grupos de amigos y aficionados que compartieron la emoción del encuentro y celebraron juntos el triunfo de la selección española.
Una vez más, el fútbol volvió a demostrar su capacidad para unir a toda la ciudadanía, convirtiendo los espacios públicos en lugares de encuentro y celebración. Tras esta victoria en semifinales, España ya está en la gran final del Mundial, donde buscará alzarse con el título.