Una de cal y otra de arena para el sector pesquero del Mediterráneo. Hace apenas unas semanas, el Gobierno de España aprobaba la concesión de 13 días adicionales de pesca para el resto de 2025, una medida que el sector acogió con gratitud al entenderla como un reconocimiento al esfuerzo realizado por la flota en los últimos años. Sin embargo, estos días extra no suponían, según apuntaban desde el propio sector, una mejora estructural, sino un pequeño respiro en un contexto cada vez más restrictivo.
Miguel Felipe Solbes, Patrón Mayor de la Cofradía de Pescadores de Villajoyosa, subraya que “los informes científicos del STECF —Comité Científico, Técnico y Económico de Pesca— confirman que los recursos pesqueros muestran una evolución positiva y que el sector ha cumplido con las exigencias impuestas. A pesar de ello, se sigue cargando sobre los pescadores el peso de decisiones que no tienen en cuenta la realidad social ni económica de nuestros puertos”.
La preocupación se ha intensificado con la nueva propuesta de Bruselas para 2026, que plantea un recorte del 65% de los días de pesca de arrastre. El pasado año, la Comisión Europea estableció un límite base de 27 días, aunque permitió ampliarlo hasta 130 mediante la adopción de medidas de compensación y mejoras técnicas. Con la propuesta actual, el sector quedaría reducido a una media de solo 9 días base para faenar. Además, cualquier incremento estaría condicionado a modificaciones técnicas profundas en los barcos, nuevas exigencias operativas y cambios sustanciales en la forma de trabajar.
Desde Villajoyosa advierten de que este nuevo recorte podría suponer un golpe decisivo para la supervivencia de la flota y del tejido socioeconómico que sustenta a las localidades costeras.