Los datos de ocupación hotelera de la primera quincena de marzo en la Comunitat Valenciana muestran que la guerra en el Golfo Pérsico no está pasando factura a este sector tan estratégico para nuestra economía. Benidorm ya supera el 80% de ocupación hotelera de cara a Semana Santa, consolidándose como uno de los destinos estrella del Mediterráneo.
El mercado británico consolida su liderazgo de forma aún más acusada, alcanzando el 50,6% de la cuota y ganando más de tres puntos respecto al año anterior. En paralelo, el mercado nacional pierde peso y se sitúa en el 30,5%, evidenciando una mayor dependencia del cliente extranjero en este inicio de marzo. Irlanda, Bélgica y Países Bajos completan el núcleo de mercados emisores con cuotas en torno al 4%-5%, mientras Polonia mantiene una presencia más discreta. En conjunto, Benidorm refuerza su perfil como destino altamente internacionalizado y especializado en turismo europeo.
Por categorías, el comportamiento es homogéneo aunque con ligeros descensos interanuales. Los 4 estrellas alcanzan el 77,5% ligeramente por debajo de los datos de 2025, mientras los 3 estrellas llegan al 82,4% creciendo en 4,6 puntos. Esta evolución acompaña la estabilidad general del destino, que, pese a una leve moderación, continúa operando en niveles elevados y con una base de demanda sólida y fidelizada que garantiza continuidad en el corto plazo.