Agricultura

ASAJA Alicante prevé una buena campaña de producción de nísperos

Según las primeras estimaciones, la producción se situará en torno a las 10.000 toneladas, cifra ligeramente superior a la de la campaña anterior, consolidando la importancia de este cultivo para la economía de la Marina Baixa

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ASAJA Alicante ha dado a conocer las previsiones para la actual campaña del níspero de Callosa d’en Sarrià con Denominación de Origen Protegida. Según las primeras estimaciones, la producción se situará en torno a las 10.000 toneladas, cifra ligeramente superior a la de la campaña anterior, consolidando la importancia de este cultivo para la economía de la Marina Baixa. En resumen, un ejercicio que se presenta con expectativas positivas en cuanto a volumen y calidad, pero bajo la seria amenaza de unos costes de producción inasumibles para el agricultor.

Aunque el viento de marzo causó daño en infraestructuras y afectó en la calidad de los primeros cortes del fruto, las lluvias de marzo fueron positivas para el cuaje. Los agricultores reclaman una rebaja de módulos para evitar la desaparición de un cultivo que requiere una fuerte demanda de mano de obra por su recolección artesanal.

Rafael Gregori, representante de ASAJA en la comarca de la Marina Baixa y productor de nísperos, hace hincapié en que el escenario internacional y los conflictos en Oriente Medio están disparando los insumos. "Aquí somos fincas pequeñas, minifundios que transportamos nosotros mismos la producción a los almacenes; con el encarecimiento del gasóleo y de materiales como el plástico y la madera, lo estamos notando bastante", advierte.

El representante de ASAJA concluye que, si no se aplican medidas de apoyo rotundo y sostenido, este cultivo artesanal, clave para el patrimonio agrícola de la provincia, terminará por desaparecer. Además, cualquier incremento en los costes de producción repercutirán inevitablemente en el precio que acaba pagando el consumidor final.

Cultivos «artesanales» en riesgo

Uno de los mayores problemas del cultivo es la dificultad para encontrar mano de obra: la producción de níspero, al igual que la de la Uva Embolsada del Vinalopó y la cereza de la Montaña de Alicante, depende intensamente del trabajo de recolección manual durante unas pocas semanas.

ASAJA Alicante alerta sobre la necesidad de que la Administración apoye en materia laboral y fiscal a estos productores de un fruto que no puede mecanizarse. “La dificultad para encontrar trabajadores es uno de nuestros mayores obstáculos: la recolección es costosa y la manipulación compleja, lo que impide generar economías de escala".

Ante esta situación, la organización reclama de forma urgente una reducción en la recaudación de seguros sociales para atenuar los altos costes sobrevenidos, permitiendo que los trabajadores mantengan su retribución, pero aliviando la carga del productor.

Además, ASAJA Alicante considera que los índices actuales resultan desproporcionados frente a los costes reales de mano de obra que deben asumir los cerca de mil agricultores de níspero que cultivan con certificación en la zona.

Viento negativo, lluvia positiva

El director gerente de la Cooperativa Agrícola de Callosa d’en Sarrià, Andrés Llorca, señala que el sector lleva apostando varios años por variedades precoces para diferenciar el producto en el mercado. "Llegar antes marca la diferencia; el níspero es la primera fruta de la primavera y eso le permite ganar protagonismo en los lineales", explica Llorca.

Además, explica que este año las lluvias de marzo han sido fundamentales para el cuaje del fruto, que tendrá este año gran calidad. Sin embargo, el balance técnico refleja las consecuencias de los fuertes vientos de febrero, que alcanzaron picos de hasta 90 km/h, provocando daños en infraestructuras agrícolas como cortavientos y mermando la calidad detectada en los primeros cortes, precisamente en el momento de mayor valor económico para el agricultor.

En cuanto al calendario de recolección, “comenzamos con la suave aparición de los primeros nísperos en febrero, mientras que el volumen fuerte se concentra en abril y mayo, siendo abril el mes por excelencia, para finalizar la última semana de mayo”. En el pasado, la campaña podía extenderse hasta junio, pero ahora, con variedades más precoces, los inicios son cada vez más adelantados al igual que los finales.