En la calle Blas Orts Sánchez

Vecinos de Puertas Coloras de Elche piden la retirada de palmas secas acumuladas junto a un aparcamiento

Advierten del riesgo de incendio que supone esa situación en una zona en la que pueden llegar a estacionar en torno a 50 vehículos

David Alberola García

Elche |

La asociación de vecinosFilet de Fora-Puertas Coloradas ha advertido este martes del riesgo de incendio que supone la acumulación de palmas secas de palmeras que hay en la zona de los huertos de San José y el conocido por los residentes de la zona como ‘de San Jerónimo’, que está limítrofe con el aparcamiento de coches que hay en la calle Blas Orts Sánchez.

El colectivo vecinal ha incidido en que en caso de que, por cualquier circunstancia, esos restos de palmeras se incendien, hay un riesgo muy alto de que las llamas afecten a vehículos estacionados en esa área de aparcamiento, que recientemente ha sido objeto de acondicionamiento con zahorra por parte del Ayuntamiento en una actuación ha supuesto una inversión cercana a los 10.000 euros.

El área en la que se acumulan las ramas secas de palmeras es de propiedad privada por lo que los vecinos reclaman al Ayuntamiento que requiera a los titulares de esa parcela tanto la retirada de las mismas como una actuación de mantenimiento general del huerto. En caso de que los propietarios de esa parte del huerto de palmeras no atiendan ese requerimiento, los vecinos de la zona urgen a que se actúe de forma subsidiaria, acometiendo esas labores de mantenimiento con recursos del propio Consistorio, reclamando después el coste a los propietarios.

Además, en los caminos del huerto también se acumula gran cantidad de ramas secas de palmeras.

Mal de estado de palmeras de la vía pública

Por otro lado, preocupa a los vecinos de la zona de Puertas Coloradas el mal estado que presentan distintas palmeras que hay en la vía pública, especialmente una que está en el parque Marcelino Domingo y dos que hay en la avenida de Dolores. El motivo: que presentan sus hojas secas y temen que puedan caer, tanto esas hojas como en última instancia la propia palmera.