Elche |
Continúa patente el rechazo frontal desde Elche, la provincia de Alicante y el conjunto de la Comunitat Valenciana a las nuevas reglas de explotación del trasvase Tajo-Segura por las que aboga el Gobierno central.
Al clamor del Camp d’Elx contra esas condiciones del trasvase visibilizado estos días pasados se ha sumado este viernes la oposición de la Federación de Comunidades de Regantes de la Comunitat Valenciana (Fecoreva), que ha incidido en que las nuevas reglas de explotación del trasvase que ha puesto sobre la mesa el Ministerio para la Transición Ecológica suponen “la reducción del 50% del agua que recibe el regadío” de la zona del Levante español. La entidad agraria ha destacado que esa reducción de los aportes hídricos “acabará con miles de empleos” en las provincias de Alicante, Almería y la Región de Murcia.
La unanimidad contra el recorte en el trasvase Tajo-Segura es la tónica en el sector agrario de la Comunitat Valenciana, como lo está siendo, al menos en Elche, en el político. No en vano, el pleno municipal del mes abril, celebrado el pasado miércoles, acordó con el apoyo de todos los grupos políticos (PP, PSOE, Vox y Compromís per Elx) exigir al Gobierno central a no aprobar las nuevas reglas de explotación del trasvase.
Eso es lo mismo que se está exigiendo desde la Generalitat Valenciana, cuyo presidente Carlos Mazón, del PP, ha acusado al presidente del Gobierno central, Pedro Sánchez, del PSOE, de perpetrar “uno de los mayores ataques” contra la Comunitat Valenciana, Murcia y Almería”.
Además, el presidente del Consell ha pedido a los diputados alicantinos en el Congreso de formaciones políticas de izquierdas a no apoyar las nuevas reglas de explotación de Tajo-Segura.
Para Mazón las nuevas reglas de explotación del trasvase Tajo-Segura que plantea el Ministerio para la Transición Ecológica representan un ataque contra “la forma de vida" en las tres regiones del Levante español.