Investigación

Un estudio de la UMH de Elche describe el éxito evolutivo de la bacteria más abundante en el océano

Ha sido realizado por especialistas del departamento de Producción Vegetal y Microbiología

David Alberola García

Elche |

Equipo de investigadores de la UMH de Elche que ha participado en el estudio en torno a la bacteria marina más abundante del océano. | Universidad Miguel Hernández de Elche

Investigadores del departamento de Producción Vegetal y Microbiología de la Universidad Miguel Hernández (UMH) de Elche han logrado descifrar el éxito evolutivo de la bacteria marina más abundante del océano.

Se trata de la bacteria SAR11 y el estudio pone de manifiesto que es un organismo que combina un núcleo genético común con pequeñas regiones de genes flexibles que, a nivel poblacional, les permiten adaptarse con éxito a fluctuaciones medioambientales.

La identificación del mecanismo evolutivo que se ha descrito en esa bacteria permite avanzar en el entendimiento de cómo esas poblaciones microbianas, que son claves para el equilibrio ecológico global, se diversifican y sobreviven al cambio climático.

El grupo de Genómica y Evolución Microbiana de la UMH de Elche ha combinado por primera vez técnicas de genómica de célula única y metagenómica de lectura larga para reconstruir con alta precisión la diversidad genética de la bacteria analizada. Esa combinación ha permitido descifrar cómo se organiza su genoma y cómo se diversifican las cepas que conviven en una misma población.

El estudio muestra que esas bacterias comparten un núcleo genético casi idéntico, que representa el 81% de su genoma. El resto, conocido como genoma flexible, está concentrado en pequeñas regiones y se encuentra en posiciones equivalentes dentro de todas las cepas.

Los investigadores aseguran que “esas pequeñas variaciones están siempre en el mismo lugar del genoma y contienen genes con funciones equivalentes, aunque en distintas versiones”, de modo que ese patrón genómico favorece la coexistencia de múltiples cepas y reduce la competencia entre ellas.

El estudio revela que estas bacterias forman poblaciones policlonales, es decir, compuestas por múltiples variantes genéticas que conviven en el mismo entorno. Este proceso no sólo garantiza la conservación de los genes esenciales durante los barridos selectivos, sino que también mantiene la redundancia funcional, salvaguardando una amplia reserva genética ambiental. Este reservorio proporciona a la población la capacidad de dar respuestas rápidas y adaptativas a las fluctuaciones medioambientales

En la realización del estudio, que ha sido publicado recientemente en la revista ‘Microbiome’, han participado los investigadores Mario López, Carmen Molina y José M. Haro.

El trabajo posiciona a la UMH de Elche como referente internacional en el estudio evolutivo del microbioma marino. Su enfoque integrador permite entender mejor los mecanismos que sostienen la vida en los océanos y, por extensión, en el planeta.