El Centro de Estudios Ambientales del Mediterráneo (CEAM) ha concluido el informe sobre la afección del incendio a la Serra d’Espadà, con un impacto que, aunque ha sido variable según las zonas, ha resultado menor de lo inicialmente esperado. El estudio cifra en unas 1.200 las hectáreas afectadas de la zona de alcornocal dentro del parque natural y determina que la severidad del fuego ha sido, en términos generales, media-baja.
Del total de superficie afectada por el incendio que se inició el pasado 25 de julio en Vall d´Uixó, un 36 % presenta una severidad alta y un 22 % muy alta, mientras que el resto de las zonas podrán recuperarse con mayor rapidez. De hecho, los técnicos ya han detectado los primeros signos de regeneración natural, con el rebrote de especies como la coscoja y el palmito. El alcornocal podría ver los primeros signos de recuperación en las próximas semanas.
El doctor en Ecología del Fuego, David Sales, advierte de que la evolución de esta recuperación dependerá especialmente de las condiciones meteorológicas durante los próximos años. En este sentido, será clave evitar lluvias torrenciales que puedan provocar pérdida de suelo y que no se produzcan nuevos incendios en las zonas afectadas.