La Fundación Azul Marino continúa su compromiso con la educación ambiental al colaborar con Ágora Lledó International School en un proyecto único de conservación marina. Gracias a esta colaboración, los estudiantes de este centro educativo de Castellón están viviendo una experiencia excepcional: cuidar y proteger los huevos de tiburón, una actividad que promueve la conciencia ambiental y el respeto por la vida marina.
La iniciativa tiene como objetivo sensibilizar a los jóvenes sobre la importancia de los tiburones en nuestros océanos y su papel crucial como guardianes de los ecosistemas marinos. A lo largo del proyecto, los estudiantes han aprendido a gestionar las condiciones ideales para el desarrollo de los huevos, como la temperatura, la luz y la calidad del agua. Además, han recibido formación específica sobre cómo manejar los huevos y actuar ante la posible aparición de burbujas en su interior, lo que podría poner en riesgo el desarrollo de los embriones.
El proyecto no solo se enfoca en los aspectos científicos, sino también en la importancia de respetar y preservar la vida marina. Una vez nacidos, los pequeños tiburones serán devueltos al mar Mediterráneo, su hogar natural, contribuyendo a la conservación de estas especies esenciales para el equilibrio ecológico.
Este proyecto educativo trasciende las aulas, ya que 21 alumnos de Ágora Lledó International School han tenido la oportunidad de presentar sus aprendizajes en el Youth Leadership Encounter de la International Schools Association (ISA) en Miami. En este evento internacional, debatirán con jóvenes de todo el mundo sobre cómo unir esfuerzos para preservar los ecosistemas marinos.
La actividad se lleva a cabo gracias al Oceanografic de Valencia que ha podido los huevos de tiburón. Este proyecto es solo uno de los muchos pasos que la Fundación Azul Marino está dando para garantizar que el futuro del océano empiece hoy, en las aulas de nuestros jóvenes.