La Diputación de Castellón pide en Bruselas proteger la cerámica ante el recorte de derechos de emisión y el impacto en 70.000 empleos
Marta Barrachina remite a la Comisión Europea las alegaciones al nuevo reglamento sobre derechos de emisión y alerta de que la propuesta podría suponer una pérdida de entre 109 y 160 millones de euros anuales para la industria cerámica provincial
La Diputación Provincial de Castellón ha presentado alegaciones ante la Comisión Europea para defender la industria cerámica y los más de 70.000 empleos que dependen de este sector en la provincia. La iniciativa se enmarca en la consulta pública abierta por Bruselas sobre el proyecto de Reglamento que establece los valores de referencia (benchmarks) para la asignación gratuita de derechos de emisión durante el periodo 2026-2030.
La presidenta de la Diputación, Marta Barrachina, ha remitido las alegaciones de la institución provincial antes de la finalización del plazo de consulta, que concluye este lunes 8 de junio.
“La provincia de Castellón concentra el principal clúster europeo de fabricación de baldosas cerámicas. El sector representa aproximadamente el 25% del PIB industrial provincial y mantiene más de 70.000 empleos directos, indirectos e inducidos”, señala Barrachina en el escrito presentado.
La dirigente provincial ha justificado la participación de la Diputación en este procedimiento al considerar que la cerámica es un sector estratégico para el territorio. “Nuestra provincia no se entiende sin cerámica, ya que hablamos del futuro de uno de cada cuatro empleos y de 18 municipios con producción cerámica, donde esta industria fija población y genera oportunidades y bienestar”, ha subrayado.
Impacto económico y riesgo para la competitividad
En las alegaciones, la institución provincial advierte de que el cambio planteado por la Comisión Europea “supondría para las instalaciones cerámicas una pérdida de asignación gratuita estimada entre 109 y 160 millones de euros anuales, con consecuencias directas sobre su competitividad y sobre el empleo en el territorio”.
Asimismo, el documento señala que informes elaborados por centros de estudios de la propia Unión Europea “reconocen que estas tecnologías no son técnica ni económicamente viables a escala industrial en la actualidad”. Por ello, la Diputación considera que “aplicar un benchmark calculado sobre tecnologías en esa situación genera un coste desproporcionado para un sector que no dispone de alternativas reales para reducir sus emisiones en el plazo considerado”.
La propuesta europea afecta especialmente a sectores como la cerámica al contemplar un recorte de hasta el 24% en las asignaciones gratuitas de emisiones de CO₂, lo que podría traducirse en un importante incremento de costes para las empresas.
Las alegaciones presentadas por la Diputación coinciden con las planteadas por la patronal cerámica española Ascer, que reclama un epígrafe específico para la industria azulejera en el cálculo de los derechos de emisión. Una petición sustentada, según la institución provincial, en la ausencia de alternativas técnicas maduras al uso del gas natural.
“Es necesario garantizar la seguridad jurídica de las instalaciones y la coherencia con los principios de viabilidad tecnológica, proporcionalidad y eficiencia económica”, recoge el documento remitido por la presidenta provincial.
Defensa de la industria y petición al Gobierno
Barrachina también ha defendido que “Europa debe garantizar que la transición ecológica se desarrolle con plazos y herramientas compatibles con la realidad industrial y el futuro de miles de familias”. En este sentido, considera que la Comisión Europea “muestra su total desconocimiento de la realidad industrial de nuestra provincia, ya que la cerámica es eficiente y sostenible, produce con las mejores técnicas disponibles, es una industria de las más dinámicas e innovadoras y se posiciona como líder en cuanto a desarrollo tecnológico y calidad”.
Además, la presidenta de la Diputación ha reclamado una mayor implicación del Gobierno de España en defensa del sector cerámico. “Si hay un sector económico especialmente castigado por el Gobierno de Pedro Sánchez, es el sector cerámico español. Y, concretamente, en lo referente a la cogeneración, que es vital para la competitividad del sector azulejero ya que permite el aprovechamiento simultáneo del calor y el autoconsumo eléctrico”, ha afirmado.
La defensa del sector cerámico en Bruselas se suma a la visita realizada por Marta Barrachina el pasado mes de marzo para respaldar el manifiesto ‘Por el futuro de la cerámica europea’, junto a representantes institucionales de Castellón, la Comunitat Valenciana y la región italiana de Emilia-Romagna, además de las patronales Ascer y Confindustria Ceramica, que representan cerca del 80% de la producción europea de baldosas cerámicas.