CEV Castellón reafirma su apoyo al sector primario y reclama equilibrio en los acuerdos comerciales
La patronal provincial alerta sobre la pérdida de rentabilidad de la agricultura y la ganadería y pide que los acuerdos comerciales garanticen reciprocidad y eviten la competencia desleal
La Confederación Empresarial de la Comunitat Valenciana en Castellón (CEV Castellón) ha vuelto a poner el foco en la delicada situación del sector primario de la provincia y ha reclamado mayor equilibrio en los acuerdos comerciales impulsados por la Unión Europea.
La cuestión ha sido abordada en la reunión de la junta directiva celebrada esta mañana, tras la intervención del representante de AVA-ASAJA, José Vicente Guinot, quien ha expuesto las dificultades actuales de la agricultura y la ganadería castellonenses.
Desde la organización empresarial se ha subrayado el carácter estratégico del sector primario, tanto por su aportación a la economía y al empleo como por su papel clave en la cohesión territorial y en la seguridad e independencia alimentaria de Europa. Un papel que cobra especial relevancia en un contexto internacional marcado por la inestabilidad geopolítica y las tensiones en las cadenas de suministro.
La junta directiva también ha advertido de la pérdida de rentabilidad de determinadas actividades productivas, del aumento de la carga burocrática y de las desigualdades competitivas derivadas de algunas políticas europeas y de acuerdos comerciales con terceros países, cuyos efectos no son homogéneos en todos los sectores.
En este sentido, CEV Castellón ha reconocido que la apertura de mercados y el impulso al comercio internacional suponen una oportunidad para la economía provincial y para el fortalecimiento de la industria exportadora. No obstante, ha insistido en que este proceso debe avanzar de forma equilibrada y compatible con la protección de los sectores estratégicos y el mantenimiento de un tejido productivo sólido, diversificado y competitivo.
El presidente de la organización, Luis M. Martí, ha señalado que “cualquier acuerdo comercial impulsado por la Unión Europea, incluido el planteado con los países del Mercosur, debe permitir aprovechar las oportunidades de la apertura comercial, pero sobre la base de reglas de juego claras y seguras”. En este sentido, ha defendido que estos acuerdos se basen en criterios de reciprocidad efectiva, garanticen el cumplimiento de los mismos estándares fitosanitarios, laborales y medioambientales que se exigen a las producciones europeas y cuenten con mecanismos de salvaguarda ágiles y eficaces.
“La apertura de mercados no puede traducirse en competencia desleal ni en la pérdida de tejido productivo esencial. Se necesita diálogo y decisiones equilibradas para avanzar hacia un modelo económico competitivo, sostenible y justo para todos los sectores”, ha concluido Martí.