Castellón |
Rubén Pozo vuelve a Castellón y lo hace con un motivo especial: presentar 50town, su nuevo disco, el trabajo con el que celebra los 50 años y donde, según confiesa, le gustaría que estuviese “la mejor canción que he escrito hasta ahora”. El cantante madrileño actuará el 27 de diciembre en la Sala Terra, un espacio íntimo donde, lo reconoce sin pudor, vive los conciertos con nervios, tensión y una mezcla de vértigo y felicidad absoluta: “Los días de concierto soy inaguantable… pero cuando todo va bien arriba, soy el tipo más feliz del mundo”.
Para muchos, este bolo es más que un concierto. Es reencontrarse con alguien que ha sido parte de la banda sonora de sus vidas. Para una generación entera —la mía incluida— Rubén Pozo es sinónimo de subir el volumen del mp3 y de canciones sin artificios, naturales y con letras algo gamberras. Su música ha acompañado viajes, primeras veces y, sobre todo, esa manera de entender el rock que nunca se ha ido del todo.
“Quién me iba a decir que con 50 años iba a sacar un disco más… tengo mucha suerte en la vida”.
Rubén empezó en los 90 con Buenas Noches Rose, luego vendría Pereza, la banda que formó junto a Leiva y que marcó un antes y un después en el pop-rock español. Con Pereza llegaron los discos de oro, los grandes escenarios y una colección de canciones que todavía se cantan como himnos.
Cuando el grupo se separó en 2011, muchos pensaron que la historia se apagaba ahí. Pero no. Rubén abrió su propio camino con una carrera en solitario que ha ido creciendo disco a disco, concierto a concierto, y que llega ahora con 50town, en pleno estado de madurez artística. Rubén sigue creyendo en las canciones por encima de todo y Castellón podrá verlo a finales de este 2025.