Solo no puedes, con amigos, sí
Con Edgar Bresó, profesor y psicólogo
La Ribera |
Hoy hablaremos con nuestro psicólogo de guardia de las Redes Sociales (pero las de verdad, no las “virtuales”). Edgar Bresó, buenas tardes.
Solo no puedes, con amigos sí. Cuéntanos ¿De dónde viene este título y qué es exactamente lo que nos quieres contar hoy?
Buenas tardes Luís. Pues he querido hacer un guiño a la audiencia ochentera y he recuperado este lema del mítico programa “La bola de Cristal” en el que se nos alentaba a los niños a cuidar a nuestros amigos y fortalecer nuestras relaciones sociales ¿Tú te acuerdas de este lema? Bueno, yo era niño, pero tú serías más un adolescente no?
¿Y dime Luís qué te parece? ¿Tú tienes buenos amigos Luís? ¿Tienes una sólida red social a tu alcance? ¿Crees que es importante?
¿Qué es exactamente eso de una sólida red social?
La psicología define el concepto red social como “Un conjunto de relaciones significativas que establecemos con otros individuos o grupos, y que nos proporcionan apoyo emocional o instrumental”
Es decir, nos aporta bienestar emocional o también nos permiten satisfacer necesidades de otro tipo de forma instrumental; por ejemplo, nos permite salir, encontrar pareja, divertirnos, etc. (esta es un poco la idea de instrumentalidad; nos sirven para conseguir algo)
¿Y qué dice la ciencia sobre la importancia de estas redes sociales?
Los estudios en psicología social y neurociencia han demostrado que mantener una red social sólida tiene muchos beneficios.
-En primer lugar, Salud mental:
Múltiples estudios han demostrado que una red social fuerte reduce el riesgo de depresión y ansiedad. Y las personas con buenos vínculos sociales tienden a tener mayor autoestima y mejor bienestar subjetivo.
-Pero no solo eso, también existe relación entre las redes sociales y la Salud física:
El apoyo social está asociado con menores niveles de cortisol (hormona del estrés) y mejora el sistema inmunológico.
Además, Investigaciones longitudinales (por ejemplo, el famosísimo Harvard Study of Adult Development) muestra que las relaciones sociales son un factor predictor de longevidad y salud física incluso más fuerte que otros factores como el dinero, la inteligencia o el estatus social. Yo recomiendo encarecidamente a la audiencia que “Googlee”: Harvard Study of adult Development y busque información y te aseguro que se va sorprender.
Pero hay mucho más, las redes sociales son fundamentales para fomentar la Resiliencia:
Las personas con redes sociales sólidas se recuperan mejor de eventos adversos (como pérdidas, enfermedades o crisis económicas) ya que la conexión social actúa como un “amortiguador” psicológico de estos impactos emocionales. De esto te hablaré después cuando hablemos del efecto tela de araña que alguna vez te he comentado.
Y finalmente, también las Redes sociales son esenciales para fomentar el Desarrollo personal y profesional ya que fomentan el intercambio de información y aprendizajes.
Entonces ¿Quieres decir que si no tenemos muchos amigos vamos a estar menos sanos, nos vamos a estresar y estaremos más tristes? Porque… para mí, sinceramente los amigos de verdad los puedo contar con los dedos de una mano…
Bueno, no se trata exactamente de tener muchos amigos. Las redes sociales de cada persona se nutren de muy diversos tipos de relaciones. Es decir, una red sólida incluye más de una fuente de apoyo:
La Familia (que te ofrece un apoyo emocional estable).
Los Amigos (que te permiten tener compañía, ocio, confianza, etc.).
Los compañeros de trabajo (que te dan apoyo instrumental o profesional).
E incluso la Comunidad, la sociedad en la que vivimos; nuestro barrio, o aquí en Alzira nuestra falla. Incluso los papás de los compañeros de tu hijo cuando lo vamos a ver jugar al fútbol o al tenis, por ejemplo. (todo eso nos da sentido de pertenencia a grupos y eso es muy importante).
Entonces ¿Cómo debe ser mi red social para que sea saludable según la ciencia?
Te voy a dar 5 claves fundamentales para tener una buena red social:
La primera que yo siempre digo es que debo tener una red social diversa. Cuanto más variada es la red, más tipos de apoyo puedes recibir ante distintas situaciones (Diferentes edades, estratos sociales, nacionalidad, situación familiar, etc.
Al igual que en los equipos de trabajo, en la heterogeneidad está el potencial.
También es importante priorizar la calidad sobre la cantidad. No importa tener muchos contactos, sino relaciones significativas y fiables.
Las investigaciones han demostrado que la calidad emocional del vínculo (escucha, empatía, confianza) predice mejor la salud mental que el número total de personas en la red.
En tercer lugar, otra característica fundamental es la Reciprocidad. Las relaciones saludables se basan en dar y recibir apoyo de forma equilibrada.
La reciprocidad fortalece el sentido de valor y pertenencia, mientras que los vínculos unilaterales (donde solo uno da o recibe) pueden generar agotamiento o culpa y no suelen funcionar.
En cuarto lugar, Comunicación auténtica y frecuente. Mantener contacto regular y sincero refuerza los lazos. Pero no se trata de hablar todos los días porque sí, sino de mantener una conexión emocional activa, donde ambas partes se sientan cuidadas y valoradas de verdad. No es llamar por compromiso sino por necesidad real.
Y finalmente, Flexibilidad y evolución. Las redes sanas cambian con el tiempo. Debemos aceptar que algunas relaciones se transforman o terminan ya que aceptar esto nos permite mantener vínculos más reales y adaptativos. En resumen, Una red social fuerte no depende de cuántos amigos tengas, sino de con quién puedes contar de verdad y de cómo te sientes en esas relaciones.
Muy interesante, por cierto Edgar, y ya a modo de conclusión, antes has hablado de algo que llamas el efecto de la “tela de araña” … ¿Qué es eso exactamente?
¿Conoces alguna persona que centra toda su vida en una sola cosa y solo habla de eso y toda su realidad se mueve alrededor de eso? Esto es muy común, por ejemplo, cuando una persona que lleva mucho tiempo soltera encuentra pareja y de repente, se olvida de todo lo demás y se centra en su pareja. Deja de quedar con sus amigos/as, deja de llamarte, etc. Y tú te enfadas un poco verdad. Es como… cuando no tenías pareja, no te podía quitar de encima y ahora… no tienes tiempo para mí, o incluso, cuando quedas con esta persona, no para de hablar de esa persona como si no hubiese nada más. Eso pasa con las parejas, pero también con otros aspectos. Por ejemplo, el trabajo. Hay personas que centran toda su vida en el trabajo, sus amigos son sus compañeros de trabajo, siempre tiene el trabajo como central y para él o ella, lo único relevante es el trabajo.
Estas personas tienen acaban teniendo un solo hilo, muy grueso y estable pero SOLO UN HILO. En cambio, hay otras personas que, en vez de tener un solo hilo muy grueso, lo que hacen es tener muchos hilos, pero más finos. Exactamente igual que una tela de araña. Las telas de araña son muy útiles para las arañas porque son hilos muy finos pero hay miles y así consiguen que, a pesar de que se pueda romper algún hilo, la tela continúe allí.
Porque, qué pasa si tienes un hilo muy grueso y este se rompe… es difícil pero pasa: las parejas te dejan, las personas se mueren, la familia en ocasiones también se rompe, te pueden echar del trabajo y así un montón de cosas… si no tienes más hilos de los que tirar… que haces cuando se te rompe tu único hilo… caer…
Por lo tanto, mi conclusión es que debemos construir telas de araña con muchos hilos, obviamente algunos más gruesos que otros pero nunca debemos sostenernos sobre un solo hilo POR MUY ROBUSTO Y ESTABLE QUE SEA.